miércoles, 2 de enero de 2013

Documentos mayas en la Biblioteca Yucatanense

Joed Amílcar Peña Alcocer en PorEsto!, 19 de diciembre de 2012.

El rescate de las lenguas originarias mexicanas, entre ellas el maya yucateco, ha consumido el esfuerzo de un gran número de académicos e intelectuales, así como numerosas propuestas de ciudadanos comprometidos con la pervivencia de nuestras raíces culturales.

El estudio de la lengua maya durante el proceso de colonización y el Virreinato dejó una importante cantidad de escritos sobre gramática. Ya en el México independiente las lenguas originarias fueron objeto de estudio, crítica e incluso rechazo.

Resulta de vital importancia emprender el rescate de estas lenguas; en el caso del maya se ha estimado que al actual ritmo de su abandono en poco más de tres generaciones caerá en un desuso casi total. Ante este panorama el estudio y rescate de esta importante lengua es apremiante y sobre todo la divulgación de las nuevas investigaciones y literatura, así como de aquellas fuentes históricas que nos dan un claro panorama del desarrollo de su desarrollo.

Es importante señalar que algunas fuentes primordiales sobre el tema se resguardan en instituciones extranjeras, tal es el caso de El vocabulario muy copioso de la lengua española e maya de Yucatán, escrito por fray Alonso de Solana que está en propiedad de la Biblioteca de la Hispanic Society of America junto con documentos similares de otras lenguas y regiones mexicanas. La Biblioteca Newberry de Chicago, en la colección Ayer, resguarda Relación de las entradas que hice a la conversión de los gentiles itzáes y cehaches de fray Andrés de Avendaño y Loyola, fechado en la ciudad de Mérida el día 6 de abril de 1696.
Los ejemplos anteriores deben hacer un llamado a nuestra conciencia sobre la riqueza patrimonial yucateca, en general mexicana, que por diversos motivos ha llegado al extranjero, coadyuvando a fijar nuestra mirada en aquello que aún poseemos y necesita de nuestra atención para su conservación.

Siguiendo firme a sus objetivos, socializar y difundir el patrimonio documental yucateco, la Biblioteca Yucatanense ha emprendido la labor de poner a disposición de todos los ciudadanos de México y el mundo una amplia gama de documentos en idioma maya, así como numerosos tratados y estudios que en los siglos XIX y XX sobre esta rica cultura se escribieron.

Este esfuerzo pone de manifiesto el tránsito histórico de los estudios lingüísticos, filológicos e históricos realizados en Yucatán, así como la presencia de le lengua maya en todo momento de nuestra historia. Representa una amplia contribución para los interesados en los estudios sobre la cultura maya yucateca, sirve también como una pequeña muestra de la riqueza de los fondos de las instituciones documentales yucatecas, como es el caso de la Biblioteca Yucatanense.

Los documentos mayas ahora están a disposición de todos. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la Biblioteca Yucatanense posee una de las más importantes colecciones de documentos mayas y que al día de hoy incluso están disponibles en la red a través de la Biblioteca Virtual de Yucatán. Entre algunos de sus tesoros podemos mencionar manuscritos como los “Documentos de la estancia Concepción de Chí” fechados entre 1626-1877, “Los testamentos de Ixil” fechados entre 1765-1798, numerosas cartas escritas en maya relativas a la Guerra de Castas de puño y letra de algunos de los más famosos sublevados; se han puesto en línea importantes diccionarios como el Diccionario en lengua maya de Juan Pío Pérez o el Diccionario maya Cordemex y documentos como “Relación de arbitrariedades cometidas en Chichén Itzá por Edward H. Thompson” escrito y publicado en la prensa por Teoberto Maler, se sabe que de este documento mecanuscrito existen otras copias pero el que posee la Biblioteca Yucatanense no se menciona en la bibliografía sobre el tema.

Notificación de un censo en el poblado de Muxubku



Diccionario de la lengua maya de Juan Pio Pérez

Como se podrá notar, la riqueza de los documentos puestos en línea es elocuente del gran salto en la preservación y difusión del material maya, o de tema maya, resguardado en la Biblioteca Yucatanense. Acompañan a los documentos antes mencionados textos de Sol Ceh Moo, Jesús Amaro Gamboa, Briceida Cuevas y Feliciano Sánchez, por mencionar sólo a algunos de los más destacados literatos, quienes por medio de su obra han sabido dar una vitalidad sin precedentes a la literatura en lengua maya.

Todos los deseosos de leer la nueva narrativa maya encontrarán en la Biblioteca Yucatanense y en la Biblioteca Virtual de Yucatán generosas fuentes de donde abrevar de los textos ya clásicos, así como de aquellos que en los últimos años han hecho de la lengua maya una de las más importantes en todo el mundo. Se ha puesto así el primer eslabón de una cadena que crecerá conforme estas obras sean consultadas por los yucatecos, pues primordialmente este esfuerzo busca ahondar más en el conocimiento de nuestra cultura.

Los testamentos de Ixil


Cartas de la Guerra de Castas


martes, 11 de diciembre de 2012

La serpiente en el cenote

Joed Amílcar Peña Alcocer en PorEsto!, domingo 9 de diciembre de 2012.


Los pueblos de Yucatán son ricos en tradiciones, muchas de ellas pasan de generación en generación mediante la oralidad y de esta forma depositan en su transmisión un alto grado de memoria, de evocación.

Los relatos de acontecimientos notables o hechos fantásticos tienen un especial lugar en la oralidad de los pueblos, sirven para perpetuar tradiciones, para corregir acciones o simplemente dejar el legado de la memoria. Hace ya unos 16 años la señora Amada Mendoza legó a su pequeño nieto una de aquellas historias, donde confluyen la memoria y la historia, la fantasía y la realidad. Compartimos con el lector la historia relatada al pequeño niño y que de la narrativa oral adapta a la narrativa escrita: 

Sabríamos tantas cosas si tan sólo escucháramos la voz de los montes. En nuestro pueblo muchas cosas han pasado, éste fue un pueblo grande y es aquí donde los mayas lucharon, donde los españoles murieron. Su nombre significa “primer lugar de tierra y agua”, siempre ha sido un pueblo de guerreros, de mayas, hay muchas historias de mayas, muchas historias del Alux y brujos. Hay una que es verdadera porque desde hace tiempo la cuentan, la sé desde pequeña y también lo he visto, no sólo yo, también tu mamá.

En el cenote del pueblo han muerto muchas personas y todos aquellos que las acompañaban poco antes de su muerte han dicho que siempre les decían “me llaman, ahora vengo”, pero nunca regresaban; después de decir esas palabras salían corriendo, atravesaban el parque y se tiraban al cenote.

Existe la costumbre en las personas de tirarse a bañar, por eso no lo veían raro, pero cuando tardaban en salir se asustaban, así murieron muchos. Dicen que esa voz que llama proviene del cenote, es la serpiente que ahí está, tiene cabeza de caballo y alas.
Cuentan que en las noches el cenote truena, que las aguas suben y rebozan, eso es porque la serpiente quiere salir pero aún no puede; cada cien años tiene permitido salir e ir al mar, pero aún no se cumplen los años. Por eso cada determinado tiempo llama a alguien para que caiga al cenote.

Cuando era niña mi papá me dijo que estaba en la milpa y alzó la mirada, vio en el cielo una serpiente inmensa, oró y esperó que nada pase. Seguramente esa es la mamá de la que ahora está ahí adentro.

Tu mamá la vio, cuando un día fue a llevar periódico con don Nacho sintió que el agua la pringó, era agua del cenote y cuando volteó a mirar sólo logró ver la cabeza de caballo.
Por eso no debes ir al cenote, no mires, porque no sabes si esa cosa va a querer salir en ese momento. Unos gringos vinieron y vieron un caballo ahogándose, lo fueron a decir al palacio, pero cuando fueron a ver los policías ya no estaba. Eso quiere decir que la serpiente quiere salir. Cuando los niños se acercan mucho al cenote la serpiente se da cuenta, en las aguas oscuras se oculta y desde ahí está mirando. Hace poco hablaron a uno de los maestros de la secundaria desde el cenote, ¿no te lo dijo tu mamá?, se asustó tanto que corrió hasta llegar a su casa, sudó frío. Por eso te digo, la serpiente sabe cuando hay alguien cerca.

Uno debe respetar esas cosas, podríamos pensar que no existen, pero muchos lo han visto ya. Es como los Aluxes, nadie cree en ellos hasta que se llevan a algún niño, se la pasan días buscándolos hasta que los encuentran en la orilla de la carretera. Hazme caso, pórtate bien y no vayas solo al cenote.

Cuando vino Joaquín Cordero hace muchos años se metieron al cenote a sacar rifles de la Guerra de Castas, le advirtieron se cuidara de la serpiente, pero no lo creyó. A final de cuentas no vieron a la serpiente porque aún no es tiempo de que salga para ir al mar.



martes, 4 de diciembre de 2012

La educación fémina en Yucatán durante el siglo XIX

Tesoros de la Biblioteca Virtual de Yucatán No. 54 

Joed Amílcar Peña Alcocer, en PorEsto! 13 de junio de 2012.

En el año de 1861, bajo la dirección de José García Montero, sale el primer número de La Biblioteca de Señoritas, revista dedicada a las mujeres. En sus páginas ofrecía textos y poemas que, a criterio del editor, orientaban a las mujeres por los senderos correctos para las mujeres, es decir, se buscaba que las señoritas yucatecas encontraran en sus páginas la correcta dirección para cumplir con su misión de madre, hija y esposa, los prototipos usuales durante el XIX. En los años de 1868 y 1869 nuevamente sería publicada, ahora con colaboración del colombiano Darío Manzuela, Francisco Sosa.

Unos años después, en 1870, sale el primer número de La Siempre Viva, revista redactada exclusivamente por mujeres, y que contó entre sus colaboradoras a connotadas maestras de la época como Rita Cetina Gutiérrez y Gertrudis Tenorio Zavala, quienes con poemas y demás escritos, demostraban ya una nueva conciencia sobre el papel y las actividades propias de la mujer.

Los ejemplos anteriores, representan dos momentos del pensar en la educación de la mujer, uno desde la perspectiva tradicional, y otro sin irse a los extremos nos da indicios de una nueva forma de pensar ya actuar de las mujeres yucatecas. Sin embargo, la educación de la mujer siguió manteniéndose en los estándares tradicionales, no por ello intentamos negar la existencia de proyectos innovadores como el de La Siempre Viva.
Los prospectos de las escuelas porfirianas para niñas, son una prueba de que la educación femenina se concentraba aun en buena medida en la enseñanza del bordado y otras habilidades útiles a la mujer.

En el instituto Literario de Niñas, en el año de 1898, aun se daban las acostumbradas clases de costura. Para facilitar el trabajo de profesoras y la instrucción de las niñas, el señor Adolfo G. Cantón obsequió una máquina de coser Singer, ya que así podría dar inicio una clase de costura a máquina.


"Adolfo G. Cantón comunica el obsequio de una máquina de coser al Instituto Literario de Niñas". Fondo Reservado del Centro de Apoyo a La investigación Histórica de Yucatán.




Deseando contribuir con nuestro grano de arena para hacer más grande la Santa Causa de la Instrucción popular, solicitamos y obtuvimos de nuestra Casa principal, el patrimonio para regalar al Instituto Literario de niñas y a uno de los Colegios Municipales, una “Máquina de Coser de Singer” con todos los accesorios, para inaugurar en la próxima apertura de las clases en aquellos acreditados plateles, la Clase de Costura en maquina. Con referencia a la primera, nos dirigimos ya al Ciudadano Gobernador del estado, quien se dignó aceptarla y se dirigió a la Señorita directora del Instituto a fin de inaugurar en el próximo año escolar, la Clase de Costura en máquina.

En ese sentido, rogamos a esa Honorable Corporaciones digne decirnos si es de aceptarse el obsequio y en el Caso de que lo sea ordenar a la señorita Directora del colegio que esa Honorable Corporación se sirva de signar, que lo reciba, significándole el objeto para que será destinada la ya dicha maquina, la cual será propiedad del Colegio.
Nos permitimos también poner a disposición de ese Honorable Ayuntamiento a la Señora Instructora de la Compañía para que enseñe el manejo de la Máquina y accesorios, durante una hora diaria, mientras la directora del Colegio que el Honorable Centro designe, se pone al conocimiento de dicha maquina y accesorios.

Nos es muy grato agradecer a ese H. Ayuntamiento las seguridades de nuestra consideración mas distinguida.

Mérida 28 Agosto de 1898.
pp. Adolfo G. Gual.