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miércoles, 6 de febrero de 2013

De las fuentes históricas y su utilidad para la literatura


No es nada nuevo el adagio que dice "sin fuentes no hay historia", el concepto de fuerte carga positivista es un llamado a la construcción de investigación con una base documental. En un principio se entendía documento como la fuente oficial o manuscrita, pero al día de hoy el concepto de lo que un documento se ha ampliado su espectro, debido a ello la fotografía, la novela, los poemas y la historia oral han sido reivindicados como elementos a considerar en la investigación.
En el caso de la investigación literaria han tenido un peso importante las obras de autor, descuidando la utilización de documentación contemporánea que  es un revulsivo en el análisis de los textos. Las invitaciones, los programas de mano y los anuncios en prensa  nos ayudan a comprender la obra de algún autor o el conjunto de ella en un amplio marco; conocer la distribución de las puestas en escena, los puntos de venta de los libros así como los espacios públicos en los que se sitúan los literatos es abordar el estudio de la historia de la literatura no únicamente desde el poema mismo o la corriente literaria en la que se inscribe (como ejemplo de ello los 18 tomos de Historia de la literatura en Yucatán de José Esquivel Pren), permitiendo ver la labor literaria en todo el ambiente de su producción estilística, formal, cultural, política y circunstancial (como ejemplo de ello, con sus respectivas acotaciones, De la nostalgia por la memoria a la memoria nostálgica de Arturo Taracena Arriola), es decir, la escritura en su tiempo. Agreguemos las fuentes manuscritas, en especial las epistolares y tendremos modo de reconstruir la creación de ideas u obras.

Carta manuscrita de Octavio Paz.


La búsqueda hemerográfica es de suma ayuda en la construcción de un estudio crítico y revisionista de los autores. Los plagios de Gutiérrez Nájera, conocido como el Duque Job, no podrían haber sido evidenciados sin la acuciosa revisión  realizada por Clementina Díaz y de Ovando en su texto "Otro plagio y otro seudónimo del 'Duque job'" o "Dos plagios del Duque Job" de Héctor de Mauleón, son textos en los que la hemerografía funge como detonante de una revisión del estilo del autor y que se complementa con la revisión de fuentes bibliografías que dan pie a los argumentos de plagio.
La crítica literaria más actual se ha servido de diversos elementos para hacer juicio literario. En revistas de circulación nacional que se autonombran de literatura (la crítica se comprende dentro de ella), como Letras Libres o Nexos, el análisis de autores clásicos e incluso de obras recientes obedece a la inspección en base a amplios criterios de contexto de vida y creación literaria.
Los historiadores de la literatura han hecho uso de fuentes más variadas en la construcción de sus objetos de estudio, el resultado  ha sido el enriquecimiento de las vetas de estudios literarios, permitiendo la inspección de facetas antes no vistas en sus letras o mirara su vida en las letras en relación a las circunstancias de los tiempos vividos, podemos mencionar "La vida como imperativo literario" de Miguel Rupérez sobre Juan Goytisolo, artículo en el que no existe referencia directa a alguna fuente primaria pero que deja entrever los resultados de un dialogo más estrecho entre los apuntes, fuentes históricas y análisis de la obra literaria del español.
Es importante mencionar que la sola fuente primaria no puede esclarecer o abrir nuevos senderos historiográficos en relación a la literatura, todo depende de la pericia de quien a ellas se llegue.


Folletín de Los Martires del Anahuac, 1870.

viernes, 18 de enero de 2013

Sobre la libertad y el escribir


Una de las máximas del cristianismo argumenta que la verdad nos hará libres. El ser libres es uno de los anhelos más profundos de todo ser humano, la existencia de ese deseo responde al temor de la esclavitud, a la reducción de las capacidades del hombre a la mínima expresión.

Sin libertad implica no pensar, no poder hacer uso de nuestras capacidades intelectuales y en un punto máximo carecer de la posibilidad de actuar. La escritura ha sido considerada por muchos como una muestra de libertad, la pluma que no se doblega, el escrito que no tiene más régulos que la razón, donde la palabra no es atada a la roca de la imposición.

La libertad no es el simple hecho de ejercer, en el mundo de los que escriben las cosas no son así. Implica una serie de premisas que van más lejos de lo fáctico, en el terreno de las ideas tienen sus reales; es un compromiso de todo escritor, entendamos esto como la capacidad que tienen el hombre de usar las palabras para crear, para hacer de la pluma el generador y el papel el trasmisor de un discurso que lleve la voz de todos aquellos que no poseen la libertad de decir, de hacer.




Es tal la libertad de la pluma que los regímenes autoritarios, las dictaduras buscaron desaparecer. Los libros representan para estos sistemas de gobierno un lastre en tanto no se encuentren en la hoguera. El escritor pudo hacer de la libertad un derecho universal en la medida que sus textos fueron voz de aquellos que no pudieron levantarla. Pensemos en un caso extremo, que aunque exagera en algunos puntos es un ejemplo claro, México bárbaro de John Kenneth Turner denunció la esclavitud en el campo mexicano durante el Porfiriato, sus escritos fueron detonante de la búsqueda de la libertad. En la actualidad existen escritores que con deseos de llevar la liberad son privados de ella.

La universalidad del derecho a la libertad llegó cuando nos dimos cuenta de que no todos éramos libres. Einstein en De mi vida y pensamiento nos coloca los elementos para comprender la razón por la que no todos somos libres. La dificultad de vivir juntos es una característica que las sociedades tienen, pensemos en los estados racistas, en la persecución religiosa, en los atentados en contra de los activistas, ¿no son acaso muestran de intolerancia a la libertad?

El escritor desde su trinchera debe usar sus textos como vehículo trasmisor de los deseos de libertarios, señalar dónde existe esclavitud de pensamiento o de acción para hacer surgir la búsqueda de la libertad. Mientras los que escriben tengan libre conciencia y pensamiento, mientras no se dobleguen ante el poder hegemónico y puedan transmitir parte de su ser en sus escritos el camino se hará más fácil.

Carlyle escribió que el poeta era un héroe, los hombres que llegan a ser conocidos como tales tienen como característica la búsqueda de la libertad. El escritor como héroe tiene la misión de dar la voz al pueblo, al conjunto de hombres y mujeres que viven cerca de él, que padecen y buscan mejoría en sus condiciones de vida.

Los intelectuales mexicanos de principios del siglo XX, influidos muchos por la Revolución, plasmaron en sus novelas, cuentos y ensayos la voz de los desprotegidos. No por nada a la Revolución se le pone el apellido de social.

No conoceríamos la libertad si no supiéramos de la esclavitud. La labor de escribir cuando tiene compromiso libera a quien la ejerce y beneficia a quien lee.

viernes, 11 de enero de 2013

Publicaciones emeritenses

 
Joed Amílcar Peña Alcocer, en PorEsto!, 10 de enero de 2013.
 
A mi tío José Manuel, galante meridano amante de la cultura
 

El pasar de los años moldea la nívea roca, Mérida ha visto pasar 471 años en los que un perfil de cultura, imaginación y creatividad ha sido delineado por mujeres y hombres de valía incomparable, por todos aquellos que en el día a día le han dado su reputación.

La ciudad se ha distinguido por muchas razones, enumerar cada una de ellas nos llevaría mucho tiempo y la lista muy difícilmente acabaría. La ciudad ha sido punto focal del desarrollo cultural del área peninsular, la llegada de la imprenta en al año de 1813 marcó el inicio de una tradición y gusto por la publicación de revistas y libros que al día de hoy perdura.

A lo largo de los 200 años de la imprenta en Yucatán, que precisamente se conmemoran este año, han sido varias las publicaciones que han llevado por título el nombre de la ciudad o son una clara referencia a ella. No fue únicamente en los poemas donde la evocación a la ciudad se hizo presente, en los talleres de impresores y sus posteriores herederos se presentó siempre el anhelo por dedicar a Mérida el título de algún impreso.

La Gaceta de Mérida la de Yucatán fue una de las primeras publicaciones periódicas que tuvieron por título una referencia a la ciudad, su finalidad principal era dar a conocer las más importantes disposiciones del gobierno yucateco. El responsable de la publicación fue “el ciudadano Marcos Salazar” en la plazuela de San Juan, en sus páginas se informaba de las sesiones del Congreso Constituyente así como notas de los más diversos temas como, por ejemplo, la elección del Papa, anécdotas e información que se creyera de utilidad para la población. La función de La Gaceta era eminentemente política y administrativa.
 
 
 

Sería hasta mediar el siglo XIX cuando surgiría el primer periódico literario yucateco, publicado por Justo Sierra O´Reilly el Museo Yucateco abrió camino para un sinfín de publicaciones similares. En el año de 1869 salió de la imprenta Álbum Meridano: Semanario de ciencias, literatura y artes, en su introducción decía que “la literatura es el barómetro de los pueblos” y seguramente sus redactores pensaron en situar a Mérida en una buena escala del mismo, las colaboraciones de Alfredo Torreola, Ildefonso de Estrada y Zenea, Diego Bencomo y Gertrudis Tenorio Zabala, entre otros, hicieron de la revista un material imperdible en su tiempo. Pasaron los años y en 1886 salió a la luz El Álbum Meridano: periódico de ensayos literarios, publicado por “varios jóvenes aficionados” solazó el tiempo de sus lectores con anécdotas de viajes, poemas y notas varias. Las revistas literarias nunca fueron reacias a dedicar unas páginas a su blanca ciudad, otras no lo dudaron y meridanas se declararon.

La tradición de emprendedores escritores y editores yucatecos no decreció con la llegada del siglo XX, aumentó mucho más y se forjó una sólida reputación. Mérida sería considerada por muchos como una de las ciudades más adelantadas, con uno de los mejores gustos musicales, literarios, en general con una vida cultural boyante. Mérida Galante: revista dominical de literatura y variedades en su título sintetiza mucho cómo los habitantes y visitantes de la ciudad la consideraban, en sus páginas se ofrecían composiciones literarias y se daba aviso de los próximos eventos y espectáculos, en su número del 7 de junio de 1914 un anuncio decía: “Los últimos días de Pompella (sic.), de la casa Ambrosio Torino [...] se estrenará en el Peón Conteras. Esta cinta es superior a la de igual nombre que ya se conoce en Mérida”. La ciudad galante, en sus revistas evidenciaba mucho de su gusto por las artes.
 
 
 

Avanzado el siglo, entre los años de 1937 y 1938, se publica Mérida: revista municipal con una intención de divulgar las obras del gobierno en turno, no descuidó por ello la publicación de notas de variado contenido. El H. Ayuntamiento de Mérida ofreció en la revista fotografías de sus colaboradores y funcionarios públicos que entraban en función, la revista municipal fue una buena estrategia por hacer llegar de manera amena las noticias a los ciudadanos, seguramente en mucho ayudó la constante publicación de fotografías de la ciudad, testimonio del pasado y motivo de reflexión en el presente.

Las revistas o periódicos siempre fueron el medio de publicación predilecto por los grupos políticos, por su parte los intelectuales yucatecos nunca desperdiciaron la oportunidad de hacer circular alguna de estas publicaciones y con ellas sus ideas. En la década de 1940 surgió el Centro Social Pro-Yucatán que tenía como finalidad agrupar a los yucatecos residentes en la Ciudad de México y demás puntos del país para “fortalecer entre ellos los lazos de fraternidad y mutualismo que deben unirlos, elevando su nivel social, físico, moral, cultural y económico; así como pugnar por que permanezcan vinculados con Yucatán, para que, conservando en todo su vigor el interés que deben de sentir por las cosas de su terruño, se preocupen por su mejoramiento y estén en aptitud de reintegrarse al mismo, sin dificultad, cuando las circunstancias así lo requieran”, para tal fin se publicó Emérita: revista mensual en la que no faltaron los artículos sobre la ciudad, los mayas, libros y demás.

La capital de nuestro estado ha visto pasar en más de cuatro siglos importantes eventos, las publicaciones periódicas nos dan testimonio de ello y muchas son también una señal de la profunda identificación que sus habitantes aún tienen con ella. Estas y muchas más publicaciones son resguardadas en las colecciones de la Biblioteca Yucatanense, lugar donde la memoria de los meridanos tienen un espacio para pervivir, pero sobre todo para salir a la luz cada vez que un hijo de esta blanca ciudad así lo desee.

jueves, 10 de enero de 2013

Apuntes sobre Felipe Carrillo Puerto y su actuación revolucionaria



Desde la novela hasta la investigación histórica, este ha sido el camino que la figura de Carrillo Puerto ha transitado. Ha sido tildado de apóstol, mártir e incluso de reaccionario, lo único en lo que se ha coincidido es en la creación de una memoria profunda, particular, especial y mítica. Analicemos pues como es ahora un hombre el que se transforma en la memoria de todos.

Carrillo Puerto nació en la ciudad de Motul en el año de 1874 su padre fue Justiniano Carrillo Campos, quien fuera soldado durante la guerra de castas, pero que renuncio a las condecoraciones otorgadas porque solo eran recordatorio de los indios que mato. Este incidente fue importante en la vida de Carrillo, ya que en la inauguración de la carretera a Chichen-Itzá el dijo lo siguiente:


Este compañeros, era mi padre, y me encareció que mientras existiera un poco de sangre en mis venas nunca hiciera nada malo a mis compañeros mayas y los mismo aconsejó a todos sus hijos y a todos los muchachos del pueblo.[1]
Desde el inicio de su vida se le ha ligado a los mayas, ya sea que lo haga un literato o algún hombre interesado en reconstruir la vida del dirigente yucateco, así como la revolución mexica como movimiento tenía que ser ligada al pasado libertador de los pueblos, también carrillo puerto debió ser unido a los indios a los que liberaría.

Uno de los ejemplos que encontramos dentro de la literatura sobre la construcción de la imagen de Carrillo Puerto como el libertador del pueblo maya se encuentra en la novela La Tierra Ensangrentada de Antonio Magaña Esquivel, esta novela es ya una muestra de la memoria que gira en torno a Carillo Puerto, ya que se le presentan sus nexos con la raza maya a la que l defendía, no por medio de su sangre pero si por medio del sufrimiento y del trabajo.
El escritor crea un cumulo de personajes que en la novela moldearan la figura del revolucionario, como el personaje de su amiga india a la que él llamaba X´batab y que en la novela quien le enseña la lengua maya, agregando el escritor que él “parecía haber heredado el secreto de la tierra[2]”.

Como se ha dicho anteriormente, la memoria es la experiencia y lo que consideramos la realidad, en los primeros capítulos de la novela se muestra la figura de Felipe Carrillo como un luchador, como un defensor del pueblo maya, pero marcan la experiencia como una parte importante del desarrollo de la personalidad. Lo hacen cercano al maya, los mayas lo conocen, pero como se argumenta en la novela, el no conoce bien a los mayas, por ese motivo un trabajador que escapa de una hacienda le relata las desgracias, la desolación y tortura que los mayas viven bajo el yugo de los hacendados. Es en este momento cuando el escritor quiere que entendamos que el héroe vio al oprimido, vio las huellas de la tortura, los ojos que vieron la muerte[3].

La novela es una muestra de la memoria que nos construimos y que deseamos esté en los demás. Carrillo Puerto es entonado como el hombre que tiene los ideales de la revolución, es la imagen del libertador. El pueblo obtiene un héroe que es identificado y aceptado como el que lucha en contra de los ricos y a favor de los pobres como en su momento lo fueron Zapata y Villa en el imaginario popular.[4]

Las ligas de resistencia

Las Ligas de Resistencia permitieron conservar las luchas por ideales socialistas, otras tantas se debilitaron, pero no desaparecieron. Estos grupos organizados  animaron la vida política y cultural de sus respectivos pueblos, algunas de ellas al expedirse la ley de educación racionalista denunciaron el incumplimiento de la misma por los profesores de sus hijos y, en los álgidos momentos de la política local, fueron los bastiones de defensa de los derechos de los ciudadanos yucatecos, motivo que animó la animadversión de quienes no congeniaban con los planes del gobierno socialista de Yucatán.

Ejemplo de lo anterior son Acrelio Carrillo, secretario de la Liga de Resistencia de pequeños y medianos productores de henequén, y  Benigno Mendoza, tesorero de la Liga de Yaxcabá, que relataba a sus hijos y nietos como él y sus compañeros se escabullían en la oscuridad de la noche por los montes del poblado para no ser visto por los liberales y cumplir así lo dispuesto  por la Liga Central.

La inauguración del "Teatro Social"

La obra de Felipe Carrillo Puerto ha sido abordada, primordialmente, desde los estudios de historia política y, en fechas más recientes, desde la historia social. Dentro de estos estudios las Ligas de Resistencia han sido parte fundamental para comprender el desarrollo de la política y los juegos del poder, pero se ha descuidado un tanto la función de las mismas en el plano de la educación y la cultura. Tierra es un claro ejemplo del alcance de las políticas culturales que Carrillo Puerto y sus colaboradores emprendieron.

Un hecho significativo durante la gestión de Felipe Carrillo fue la inauguración del "Teatro social", que sería un nuevo espacio en el proyecto de conferencias y encuentros que n propagaban los ideales socialistas. El discurso de inauguración del teatro señalaba su función, ser un espacio de diversión para los miembros del Partido Socialista del Sureste y ser parte importante de los triunfos del partido:

Para la Liga Central, es un gran acontecimiento éste. Hacía muchísimo tiempo que venía laborando para la construcción de un Teatro, a efecto de que todos los compañeros que perteneces al Partido Socialista del Sureste, vengan a él para divertirse y procurar un rato de amenidad a su vida, después de las labores arduas que tienen que desarrollar durante el día.
Para la Liga Centra de Resistencia, es de grandísima trascendencia esta noche, porque venimos a inaugurar un Teatro hecho por el H. Ayuntamiento de Mérida, por compañeros nuestros, así como un estanque que está a la disposición de todos ustedes para que unos vayan a él a ejercitarse en la natación y otros vengan aquí a aumentar sus conocimientos.
Queda, pues, en el nombre del proletariado, inaugurado el Teatro de la Liga, que será sin duda, la mejor escuela para los triunfos del socialismo.[5]

Fueron los espacios de disfrute y educación una parte importante en el gobierno de Felipe Carrillo Puerto.

La educación revolucionaria y la revista Tierra

El año de 1923, en su día primero de mayo, vio regocijarse al espíritu socialista yucateco, ya que nuevamente salía a circulación la emblemática revista Tierra, órgano de difusión de la liga central de resistencia. El primer número, en la tercera etapa de la publicación, principia su andar diciendo que:

Tierra aparece de nuevo en el estadio del Partido Socialista del Sureste, con los mismos bríos y esperanzas de ayer, con el mismo entusiasmo del pasado, a ser el paladín de la buena causa, el abanderado de la doctrina roja.
Al iniciar esta nueva etapa piensa con los oprimidos que el socialismo no puede morir por que lleva savia eterna de humanidad en las venas, como que es la ingente savia de las mayorías, la voluntad del pueblo de Nachi-Cocom, de nuestro querido pueblo que rotura el campo, corta el verde henequenal, mueve el taller, levanta el muro, bate el martillo del proletariado, y en una palabra, edifica la colmena futura n donde no haya zánganos y todos sean laboriosos y felices.

La orientación es clara en la revista, auspiciada por el Departamento de Cultura de la Liga Central de Resistencia dirigido por el profesor Edmundo Bolio. La intención es publicar en sus páginas todo lo referente y relevante sobre el pensamiento socialista, teniendo así un contenido político, pero no por ello descuidando la cultura y la educación. A lo largo de la revista el tema educativo fue tratado constantemente, mostrando el alcance cultural del proyecto emprendido por Felipe Carrillo Puerto y sus colaboradores.

David Vivas publicó en el número tres de la revista el artículo “Huertas escolares”, donde se alegraba de la instauración de estas en las escuelas primarias yucatecas, en opinión de Vivas las huertas escolares resultan de suma importancia porque:

El ingente deseo de aumentar y mejorar nuestra producción agrícola, palpita desde hace largo tiempo en los corazones yucatecos y huelga decir que además de estos nobilísimos órganos, tenemos otros que con más vehemencia  reclaman, para llenar debidamente sus funciones, el mayor incremento del cultivo de la tierra.
La educación en la huerta, incluida en la propuesta racionalista, encuentra en las páginas de TIerra uno de los medios más eficaces de propaganda y de justificación de su aplicación, que a ojos de los profesores revolucionarios lograría subsanar muchas de las carencias alimentarias y de producción de Yucatán. En pocas palabras, la educación fue considerada como un factor clave en la consecución de los proyectos revolucionarios.

La concepción de enseñanza  revolucionaria se hace evidente con una colaboración especial de Fernando Gamboa Berzunza para la revista, titulada “Pedagogía Revolucionaria”. El texto señala que la mejor forma de evaluar los resultados de la escuela no se encuentra en los exámenes y sí en la vida posterior a las aulas, ya que la aplicación del conocimiento obtenido y la práctica de valores enseñados deberán ser visibles en el entorno social. El autor argumenta que muchos de los males tienen su origen en la:

Escuela que tolera la pasividad material del conjunto; que alienta un verbalismo avasallador y que causa el tan conocido surmenage intelectual, de momento; provoca un desarrollo intelectual exótico para la vida real, cuando no una hipertrofia cerebral en aquellos infelices a quienes pide lo que nunca pueden dar.

La educación práctica, activa y ligada a la vida cotidiana del estudiante es aquella que, en pensamiento del autor, puede sacar adelante a la sociedad del estado en el que se encuentra. La propuesta principal es lograr hacer del estudiante un individuo con iniciativa y acción, logrando tener actividades que armonicen con “el desenvolvimiento integral de la naturaleza humana”. En resumen la buena enseñanza debía tener tres elementos indispensables: el primero que la técnica escolar se voltee de raíz, el segundo que el programa de estudios deje de construir los problemas de aprendizaje desde lo abstracto y como tercer punto el profesor debe dejar de ser un almacenador de conocimiento para pasar a ser un guía y observador.

Esta preocupación, por hacer de la enseñanza un proceso activo, se vio reforzada con la creación de talleres en las escuelas, de huertas escolares y la creación de bibliotecas en las poblaciones, sobre lo último se publico en el número 5 de la revista un reporte sobre las bibliotecas públicas yucatecas, donde decía que “El Gobierno de Yucatán, consciente de su deber de educar y redimir al pueblo, ha establecido y regado por doquiera libros y bibliotecas populares que cada día se acrecientan, tomando incremento sobre todo entre el elemento obrero que, al agremiarse, lo primero en que piensa es en la biblioteca de la sociedad naciente.”

Esta iniciativa tuvo como respaldo el interés político, pero ante todo el cultural y educativo, señalando que los libros “aumentan nuestros conocimientos y estimulan nuestra actividad, comunicándole motivos e intereses nuevos y transmitiendo valores que actúen sobre la voluntad y la conducta”. La lectura pasa de ser, según la cita anterior, un mero acto de hacernos de nuevos conocimientos, ayudando ahora a generar motivos e interés que en lo ideal traen como resultados acciones de progreso.

La educación revolucionaria era considerada como aquella que diera lugar al movimiento, al cambio y lograra desposeer al hombre de las ataduras de la mente, de la inactividad. La integración del país, la salida del estancamiento económico y la inestabilidad social que se vivía en algunos sectores solo podría ser solucionada por la correcta orientación de la sociedad.

Es fácil notar que las propuestas educativas de los artículos de Tierra fueron un punto de apoyo a las políticas de Carrillo Puerto, en cada una de ellas es visible el afán trasformador de la Revolución y sobre todo del constante análisis de las labores del docente y sus medios de enseñanza. Las preocupaciones educativas del magisterio yucateco tuvieron en la páginas de la revista un medio importante de difusión y seguramente ayudaron a despejar no pocas mentes preocupadas por hacer de su enseñanza parte del progreso revolucionario.

Reacciones al asesinato de Felipe Carrillo Puerto

El asesinato de Felipe Carrillo Puerto, sucedido el 3 de enero de 1924, es uno de los eventos que marcaron las primeras décadas del siglo XX en México.[6] Las condiciones bajo las cuales se dio la muerte del gobernador de Yucatán siempre han sido señaladas como evidencia de haber sido un asesinato planeado con alevosía y ventaja. Las reacciones no se dejaron esperar, primeramente los campesinos y miembros de las ligas de resistencia de algunos poblados del estado protagonizaron episodios violentos al enterarse de la situación.
Cuando la noticia salió de las fronteras de nuestro estado se unieron a la condena de los hechos Ayuntamientos de todas partes de la República, miembros del Congreso externaron su inconformidad y no fueron pocos los que protestaron en contra de los sucesos en Yucatán, que no incluían únicamente la muerte de Carrillo y, para la gran mayoría de los indignados con la muerte del líder socialista, representaban un acto en contra de la Revolución. Entre los que protestaron en contra del asesinato se encontraba Plutarco Elías Calles, quien a finales de 1924 iniciaría su mandato como presidente de México.

Las protestas en contra del asesinato de Felipe Carrillo llegaron desde el extranjero, una de ellas la realizó D. H. Dubrowsky, representante de la Cruz Roja Rusa en América, con sede en Nueva York.  Felpe Carrillo Puerto entabló una relación estrecha con Dubrowsky invitándolo en el año de 1922 al evento en el cual asumiría el cargo de gobernador de Yucatán, el representante ruso aceptó gustosamente.

Estas fueron algunas de las reacciones al asesinato del líder socialista yucateco:

TELEGRAMA DEL GENERAL CALLES A LA CONFEDERACIÓN REGIONAL OBRERA MEXICANA
"San Luis Potosí, enero 5.- Comité Central de la C.R.O.M.- México.
"Acabo de recibir un mensaje que de Nueva York me dirige el señor Tomás Castellanos Acevedo, representante de la península de Yucatán en los Estados unidos, y el cual dice: "Noticias oficiales completamente fidedignas, procedentes de Veracruz, me informan que el gobernador de Yucatán, señor Felipe Carrillo Puerto y sus compañeros presos en la Penitenciaria de Mérida, por las fuerzas federales sublevadas en combinación con los elementos reaccionarios que traicionaron al supremo Gobierno, han sido abominablemente asesinados por el traidor Ricardez Broca, vil instrumento de los elementos reaccionarios que actualmente están en posesión del Gobierno de Yucatán, creyendo que con este crimen inaudito, haciendo desaparecer al apóstol Carrillo Puertp, se librarían de todas las responsabilidades que pesan sobre ellos y que sguramnete se harán efectivas dentro de muy poco tiempo.
     "La muerte de Felipe Carrillo Puerto cubre de luto en toda la República a las clases humildes y trabajadoras, de que fue siempre valiente defensor toda su vida y en toda clase de circunstancias, esperando ver que la justicia castigue indefectiblemente.- General, P. Elías Calles. J
PROTESTA DE UN GRAN LIDER RUSO
"Nueva york, vía Nuevo Laredo, Tamps., 8 de enero de 1924.- El brutal asesinato de Felipe Carrillo Puerto, por los contrarrevolucionarios, es una desesperado tentativa para esclavizar otra vez a las masas mexicanas, ha conmovido al mundo entero.
     "Las masas laborantes de todas partes están de luto por la muerte del estimable líder y querido amigo de los obreros y campesinos mexicanos, herido cobardemente por la mano de los enemigos de la República en los momentos en que su utilidad era mayor y constituían una esperanza más grande.
Los obreros y campesinos mexicanos contestarían a este asesinato aplastando a la contrarrevolución.
     "¡Felipe Carrillo ha muerto, viva Felipe Carrillo!"
D.H. Dubrowsky[7]

Conclusiones
La vida de Felipe Carrillo Puerto se encuentra permeada por diversas interpretaciones de su accionar político, de manera que unos lo verán como autoritario y otros más lo verán como un ejemplo de líder político apegado al ideal revolucionario. Ante esta diversidad de acercamientos a su figura se debe realizar un minucioso análisis, privado de aquellos ideales ya forjados por nuestra memoria, ello nos ayudará a notar que la labor de Carrillo Puerto, polémica como la de otros tantos personajes, tiene muchos más pasajes de ecuanimidad e interés social que cualquier otro.

Sus acciones en el campo de la educación, en general de la cultura, aunados a los vaivenes políticos que le toco vivir son indicio de una fuerte política de conciliación con los grupos antagónicos a los que se enfrentó, dando como resultado un gobierno, que si bien se mostró intolerante ante algunas expresiones, intentó en todo momento hacer de la Revolución, a la luz del socialismo, una realidad en Yucatán.


[1] Citado en: Cetina Sierra, José Adonay. Felipe Carrillo Puerto: Demócrata, Líder, Maestro, Hermano. Mérida, Talleres Gráficos del Sudeste, 1983, p.22.
[2] -Magaña Esquivel, Antonio. La Tierra Enrojecida. Mérida, SEGEY, 2009, p. 50.
[3] Magaña, 2009, pp. 55-61.
[4] Benjamin, Thomas. La Revolución Mexicana: Memoria, Mito e Historia. México, Taurus, 2003, pp. 83-84.
[5] Los lunes rejos, número 1, enero de 1923. Mérida, El porvenir, 1923.
[6] El asesinato sucedió durante la rebelión de Adolfo de la Huerta, los efectos en Yucatán no se dejaron esperar y por conducto de Hermenegildo Rodríguez y Juan Ricardez Broca principió la persecución de los simpatizantes a Felipe Carrillo Puerto culminando en su captura y muerte.
[7] El asesinato de Carrillo Puerto (discursos y artículos en elogio del ilustre mártir, y protesta contra sus infames asesinos). México, 1924. Biblioteca Crescencio Carrillo y Ancona, Centro de Apoyo a la Investigación Histórica de Yucatán.


*El escrito fue presentado como como conferencia en el aniversario del Centro Universitario Felipe Carrillo Puerto de la ciudad de Mérida, Yucatán. Es síntesis de otros escritos.

jueves, 3 de enero de 2013

Carta a mis padres



Joed Amílcar Peña Alcocer en PorEsto!, 23 de diciembre de 2012.


Para Navi y Raúl, de quienes soy uno de sus hijos mayores.
Para Amada y Ricardo, de quienes soy uno de sus hijos menores.

Escribir, de manera más puntual el historiar, tal es el oficio que elegí. Se trata de una de las labores más antiguas que los hombres han desarrollado a lo largo de su existencia. Desde los primeros registros en arcilla, pasando por la pluma y la tinta, el género humano ha sentido una increíble fascinación por escribir, por registrar el presente e interpretarlo.

Los que escriben son llamados de manera genérica escritores, independientemente si la pluma es docta académica o generadora de literatura. Cuando escribimos entramos en un diálogo profundo, en una exploración de nuestras capacidades intelectuales, de la razón e imaginación; confluyen en un mismo momento, el de la creación, muchas de las capacidades humanas poco frecuentadas y que por lo avasallador del capitalismo no pocas veces devienen en individualismo.

Werner Jaeger, destacado filólogo alemán, dirigió una carta a Alfonso Reyes llamándolo "amigo en tierras lejanas" y en otras tantas se refiere a él como "ideal de una vida humanista", los encuentros entre ambos se cuentan con los dedos de una mano. La prolífica obra de Alfonso Reyes descubrió al académico alemán cómo la escritura hace que el hombre se descubra a sí mismo, es por lo tanto el escribir un ejercicio de autodescubrimiento, de exploración, de presentarnos a los otros.

Explorar, descubrir y revelar al hombre tiene por antonomasia responsabilidad, compromiso. El escritor debe asumir un compromiso, pero ¿qué compromiso es ese? Octavio Paz escribió que "la primera virtud de la poesía, tanto para el poeta como para el lector, consiste en la revelación del propio ser. La conciencia de las palabras lleva a la conciencia de uno mismo: a conocerse, a reconocerse. Y ese mismo lenguaje, que es la conciencia del poeta, lo impulsa finalmente a convertirse en conciencia de su pueblo", creo que las anteriores palabras son válidas para todo género de escritura.

Una conciencia de libertad debe permear todo trabajo académico e intelectual, debe, bajo ese compromiso, traducir la realidad a una expresión comprensible de la cual se pueda apropiar la sociedad. La crítica es fundamental, la ausencia de ella es ausencia de la libertad, nos lleva a orillas lejanas de toda influencia, nos hace independientes de pensamiento y evita el hombre se pliegue a la imposición, haciéndonos encontrar así nuestra conciencia. Desgraciadamente existen hombres de letras que rehúyen a su compromiso social, que piensan que la literatura es sin más literatura, esto es únicamente deleite ante expresiones más o menos agradables.

¿Acaso no es todo hombre producto de su tiempo? Por ello resultan risibles las posturas que desvisten a la literatura de un valor más que literario, hacen de la escritura un elemento exógeno al tránsito histórico del hombre. Semanas atrás un escritor al referirse a un reconocimiento que se le otorgó lo llamó "premio de literatura y no de política" evitando hacer declaraciones inherentes a la libertad de un compatriota suyo, con ello desproveyó al escribir de la libertad de conciencia, de afirmar, de denunciar y volver a sus escritos portadores de la conciencia de su pueblo.

El hombre que escribe debe asumirse como capaz de mover al interior de donde se encuentre la conciencia de los hombres. Si los que escribimos consideramos que nuestra tarea es entregar textos con orden, forma y contenido como máxima regla erramos grandemente, la tarea es hacer de los escritos una representación de nuestra realidad, de la realidad de nuestra sociedad y con ello llevar en los escritos las necesidades, anhelos, esperanzas y exigencias de la sociedad, ¿acaso no eso han hecho los escritores revolucionarios de todo el mundo?

De ustedes provengo. Maestros, socialistas e incluso comunistas, glorias deportivas de nuestra región, hombres y mujeres de compromiso con nuestro pueblo. Amada y Ricardo, en ustedes y sus padres se congregaron afanes revolucionarios de principios  del siglo XX; Navi y Raul, ¿acaso en los últimos años no fueron sus voces portadoras  de crítica e iniciativa? todos ustedes son portadores de un humanismo que intento traducir a la labor de historiar, de escribir.

Mérida/Yaxcabá, 20 de diciembre, día del escritor, de 2012.




miércoles, 28 de noviembre de 2012

Antonio Mediz Bolio y el Marentazo

Tesoros de la Biblioteca Virtual de Yucatán No. 52

Joed Amílcar Peña Alcocer en PorEsto!, 8 de junio de 2012.

En febrero de 1951, Tomás Marentes Miranda, tomó posesión del Gobierno del Estado de Yucatán, acentuando la inconformidad que tiempo atrás los políticos yucatecos habían demostrado ante la candidatura de el personaje antes mencionado. Meses antes la agitación política fue intensa, de modo que en el año de 1951 el Gobernador José González Beytia renunció a la gubernatura del Estado.

Ante la situación y con la imposición de Marentes como candidato a la gubernatura, los políticos yucatecos apoyaron al poeta Antonio Mediz Bolio para hacerse del gobierno del estado. Sin importar los esfuerzos y el respaldo dado al literato, la gubernatura recayó en aquel que tanta animadversión había generado.
El nuevo gobernador, ya enfrascado en una lucha con los aguerridos políticos de Yucatán, se granjeó problemas con los estudiantes de la Universidad de Yucatán, generando muchas más críticas en su contra.

Muy cercano a estos acontecimientos, Mediz Bolio escribió Mi tierra es mía, un poema en el que se exalta la pertenencia y Yucatán, y es considerado como parte de la crítica ante el llamado "marentazo".



Antonio Mediz Bolio. Mi tierra es mía. Canto del hijo de Yucatán. Mérida, Febrero de 1953. Centro de Apoyo a la Investigación Histórica de Yucatán, Fondo Reservado (CAIHY/SECAY).



CANTO DEL HIJO DE YUCATAN 

El suelo nativo es la única propiedad plena del hombre, tesoro común que a todos iguala y enriquece, por lo que, para dicha de la persona y calma pública, no se ha de ceder ni fiar a otro, ni hipotecar jamás.

José Martí

¿Quién me quitó mi tierra? Nadie ¡Es mía! 
Mía, con su quemado suelo de piedra que se deshace poco a poco en polvo húmedo en el que pueda germinar la milpa,
se levanten los árboles y crezcan entre una laja y otra los henequenales,hambre y sudor del indio y pan de todos poco y amargo a veces; pero nuestro, cada día.
Cuando el suelo se cansa y se hace estéril junta su viejo polvo y se endurece y otra vez se hace piedra y arde al fuego y se hace cal y vive nueva vida.
Mía es el agua fresca de los pozos tranquilos Y el agua honda de los cenotes encantados;mío es el cielo en que el sol de mi linaje
resbala calentando el día,
y en que la noche enciende sus luceros desde donde me ven los ojos de mis dioses antiguos.
Mi tierra es mía y de mis hermanos, los que nacieron de nuestra misma madre y vieron crecer en sus caminos la marca de sus pies,y hablaron en la boca y en el corazón de su propia lengua y supieron, sin aprenderlo, el secreto de su espíritu.
¿Quién me puede quitar la sombra de mi ceiba y quién puede quitarme el viento mío,
ni el olor de mi monte, ni el canto de mis pájaros, ni i venado tembloroso que se esconde
contra mi pecho, si oye las pisadas de gente mala en la vereda virgen.
En el cinto de Orión está mi estrella y así lo digo porque me entiendan l0s extraños, pues nosotros decimos estas cosas con la sencillez de nuestras propias palabras.
Nadie me quitará la tierra mía!
Nada importa que el Sapo brinque sobre el hormiguero si las hormigas siguen trabajando
en su silencio subterráneo y puro y van y vienen cambiándose señales que son como consignas misteriosas.
Qué importa que la Cucaracha aturdida suba y baje alrededor de la colmena cerrada, si adentro y en lo oscuro las abejas van 
labrando miel flagrante y dorada para endulzar el día que habrá de amanecer, y cera blanca para los cirios que arderán de noche

alumbrando el camino que ha de abrirse.
Qué importa que el Murciélago loco revuele sobre el nido de hamaca en que la oropéndola de oro cubre y calienta a sus polluelos sin plumas, que han de volar mañana bajo el sol.
Qué importa que el Gran Mono, prófugo de su jaula,se columpie, rascándose, colgado de la cola,en los arboles de la plaza pública, si bajo ellos los hombres, apretando los puños,
pasan para ir a su trabajo, y las mujeres, pálidas, amamantan a sus hijos, tapándoles el rostro, para que no se espanten.



jueves, 4 de octubre de 2012

Libros libres y La Biblioteca Yucatanense

Joed Amílcar Peña Alcocer, en PorEsto!, 29 de septiembre de 2012.



La circulación de las ideas, el pensamiento del hombre y el conocimiento han sido objeto de restricciones. Los egipcios borraban nombres de sus inscripciones en piedra para propiciar el olvido; Galileo fue obligado a renunciar a sus teorías; textos de la Reforma luterana y calvinista fueron quemados; cientos de novelas se prohibieron por considerarlas inadecuadas, beligerantes o inmorales. La prohibición de que circulara el conocimiento y la inventiva del hombre vino acompañada de la prisión de los libros; las páginas y letras fueron enclaustradas en celdas, muchas veces destinadas a la hoguera. Las ideas no eran libres, los libros no eran libres.

Históricamente en Yucatán se han vivido experiencias de libertad de imprenta muy importantes: los Sanjuanistas hicieron buen uso de la imprenta en la década de 1810 a favor de las ideas emancipadoras, pero ello no evitó que entrado el siglo XIX se prohibiera la circulación de “escritos incómodos”, como Historia de la Guerra de Castas, de Apolinar García y García, que fue retirada de circulación por no ser del agrado de Crescencio Carrillo y Ancona.

La divulgación de las ideas tiene una estrecha relación con los libros, medio eficaz y amigable de poder hacernos de conocimiento. En el presente siglo, el XXI, aún existen mentes cerradas y obtusas que hacen todo cuanto pueden por evitar la libertad de pensamiento y expresión, situación que debe ser enérgicamente combatida. De manera afortunada se han desarrollado iniciativas que buscan contribuir al libre tránsito de las ideas y, por lo tanto, de los libros.

En la sociedad actual la información es poder; debido a ello, iniciativas internacionales como Libro Libre se han trasformado en detonadores de la lectura, la adquisición del conocimiento y hacer a la sociedad más consciente de la necesidad de estar informada. La iniciativa tiene como base fundamental reconocer que todo libro está hecho para ser leído y, cada libro, puede tener más de un lector. El “liberar libros” consiste en dejar en un lugar público el material bibliográfico, esperando que un potencial lector se haga de él y después nuevamente lo ponga en libertad.

Esta sencilla actividad tiene una estrecha relación con las leyes de Ranganathan (matemático y bibliotecario indio) que dicen: el libro está para ser leído, a cada libro su lector y a cada lector su libro. Estas tres leyes, de cinco existentes, marcan el camino inequívoco de la relación que debe existir entre los libros y la sociedad.

Las dos últimas leyes nos dicen: hay que ahorrar tiempo al lector y la biblioteca es un organismo en crecimiento. La biblioteca, como centro de información, es uno de los eslabones más importantes en los procesos educativos, culturales y sociales, su deber se sitúa en dimensiones más grandes que el simple resguardo de documentos.

La Biblioteca Yucatanense, una de las instituciones documentales más importantes del Sureste, ha hecho suya la causa de la libertad de la información. La Biblioteca Virtual de Yucatán, que pone a disposición de los usuarios más de 400,000 imágenes de documentos, es una prueba irrefutable de ello. A su vez, en colaboración con Bibliotecarios del Sureste y su estrecha relación con la Maestría en Bibliotecología de la UNO, participó el pasado viernes 28 de septiembre en la actividad de liberación de libros, demostrando que los compromisos de los bibliotecarios y bibliotecas yucatecas están orientados a servir a la sociedad.

La participación de la Biblioteca Yucatanense en este evento es significativa, reconoce la importancia de acercar los libros a la sociedad y se posiciona como un referente en los procesos de democratizar el acceso a la información. Esperemos muchas más bibliotecas se sumen a actividades donde se explote la función social de las bibliotecas, en ello los bibliotecarios juegan un papel de suma importancia.

Seguros estamos que actividades como hacer Libros Libres contribuirán a situar a las bibliotecas, los bibliotecarios y la lectura en el preponderante sitio que les corresponde y muchas veces se les ha negado. A cada libro su lector y a cada lector su libro.

lunes, 16 de abril de 2012

Revolución y educación en Redención, novela de Prudencio Patrón Peniche



Joed Amílcar Peña Alcocer, El Mensajero Escolar, Marzo de 2012.


Las luces de la Revolución Mexicana siempre fulgurantes, las más de las veces en el discurso oficial, iluminaron en la medida de lo posible todos los espacios donde la ciudadanía se desenvolvía. Era imprescindible, después de años de lucha y devastación, que las oscuras poblaciones y los rostros llenos de pesar recuperaran algo de la tranquilidad de antaño.

La reconstrucción del país y la unificación nacional fueron objetivos primordiales, los medios para conseguir el objetivo fueron de diversa índole, pero el mayor de ellos siempre fue la educación. El magisterio mexicano fue prontamente incluido en el proyecto revolucionario, el compromiso social del profesor salió prontamente a relucir. Era evidente que la Revolución trajo consigo una nueva interpretación de la educación, que a partir de 1910 fue concebida como un medio de emancipación.

La liberación del estudiante, del futuro ciudadano, fue eje central de la labor, prueba de ello se encuentran en las nuevas propuestas educativas, como por ejemplo la educación racionalista. En Yucatán algunos los profesores dedicaron tiempo, a la par de la enseñanza, a la escritura de poemas, ensayos e incluso novelas. Uno de ellos fue el destacado profesor espiteño Prudencio Patrón Peniche.

El profesor Prudencio Patrón lo mismo disertaba sobre temas educativos que sobre la historia de Espita, pronunciaba un discurso sobre algún prócer yucateco con la misma elocuencia con que reseñaba la historia de la sociedad “Progreso y Recreo” y, se empeñaba en la correcta dirección del museo pedagógico de su población con el entusiasmo que lo llevó a escribir novela o comedia.

En el año de 1962 sale de la imprenta Redención. Novela de carácter social, trabajo que muestra, de manera clara y precisa, la perspectiva que los profesores comprometidos con la Revolución tenían sobre su labor. La novela cuenta la historia de amistad entre el joven hijo de un hacendado y una niña indígena, quienes terminarían separados por la maldad del padre del primero. La novela refleja los contrastes y dificultades que conllevó la apertura de escuelas en haciendas y fincas. El discurso sobre las cualidades emancipadoras de la educación fue una constante en las décadas subsiguientes a 1910, Redención es un ejemplo de ello, el autor pone en labios de una joven maestra que llega a la hacienda un discurso muy elocuente sobre el pensamiento revolucionario y la educación, del cual cito una parte:

“ustedes habrán escuchado hablar de la revolución: En principio, una revolución es un cambio de principios, de reglas de coexistencia de pueblos, de modo siempre brusco y demoledor. Por lo general, cuando un gobierno es injusto, es despótico, y no atiende a las necesidades primordiales de sus gobernados, y burla sus derechos naturales, como el de la libertad física y la libertad de expresión y de vivir como más le acomode, el pueblo se amotina, casi siempre con las armas en la mano, y se hace respetar. En cambio, si el mejoramiento social se realiza gradual y pacíficamente, se dice que ocurre una evolución. Es decir, la revolución es una evolución con una erre antes, fonema particular e guerra, de derrumbe, de arrojo, de ruido…

Sí, y la Revolución en nuestra patria ha triunfado y se ha constituido en gobierno, en gobierno revolucionario. Por eso investiga y estudia las necesidades de las gentes, en particular las de escasos recursos como ustedes, para resolverlas o ayudar a resolverlas.

Se ha enterado, por ejemplo, no precisamente enterado porque fue uno de los motivos de la Revolución, del estado penoso del campesino maya, víctima siempre de la explotación de los capitalistas; materia de extorciones y de vejaciones de los “amos” (esa palabra es en sí negación de derechos, símbolo de esclavitud) y acude diligente y eficaz a resolver el primer lugar el problema del trabajo.

Y como la causa fundamental de la esclavitud es la ignorancia en que intencionalmente los han tenido esos “amos”, ha ordenado la creación de escuelas rurales en todas las haciendas. Así es como he venido aquí, en esta finca que, como las demás de nuestro estado, o casi todas las demás, ha sido, en realidad, una cueva de ladrones y bandidos.

Trabajará mi escuela en tres turnos: en la mañana para niños y niñas; en la tarde para mujeres adultas y, en la noche, para ustedes, los sirvientes, los trabajadores mejor dicho. Vengan, pues, y digan a todos que asistan para que lleguen a leer y a escribir, y puedan ilustrarse, y sepan sus derechos y sus obligaciones. Entonces, llegarán a ser iguales a esos que se llaman blancos, los dzules. Pero una igualdad bien entendida, dentro de las prescripciones de la Ley que será garantía para los pobres y no patente de impunidad para los ricos.”
Las novelas que eligieron como tema los convulsos movimientos de la década de 1910, especialmente si eran escritas por profesores, daban a la educación una gran importancia en el proyecto de la Revolución. Si bien se puede cuestionar la originalidad de la educación posterior al Porfiriato e incluso sus alcances, lo que es innegable e incuestionable fue que el magisterio renovó su compromiso social y procuró realmente ofrecer una educación revolucionaria.

miércoles, 15 de junio de 2011

A Roma supultada en sus ruinas. Con comentario

A Roma sepultada en sus ruinas
Francisco de Quevedo


Buscas en Roma a Roma, ¡oh, peregrino!,
y en Roma misma a Roma no la hallas;
cadáver son las que ostentó murallas,
y tumba de sí proprio el Aventino.

Yace donde reinaba el Palatino;
y limadas del tiempo, las medallas
más se muestran destrozo a las batallas
de las edades que blasón latino.

Sólo el Tibre quedó, cuya corriente,
si ciudad la regó, ya, sepoltura,
la llora con funesto son doliente.

¡Oh, Roma!, en tu grandeza, en tu hermosura,
huyó lo que era firme, y solamente
lo fugitivo permanece y dura.

.....................



Un paisaje de muerte, donde únicamente se encuentran la desolación y la nada. ¿Quién podría imaginar que la gran Roma se encontraría en ruinas?, ¿en qué mente cabría la idea de algún día poder ver a la ciudad eterna sumida en la desolación?
El que se aventuró, el que tuvo la visión fatídica fue Francisco de Quevedo, escritor del Siglo de Oro español, quien con su pluma delineó en papel e imaginación murallas postradas en el suelo y columnas doblegadas por un peso mayor al de ellas.


I


La utilización simbólica de las ruinas dentro de los cánones de la literatura barroca sirve para señalar la decadencia y desolación que toda gran estructura, empresa o ser pueden sufrir. Símbolo del paulatino paso del tiempo que todo modifica. Quevedo nunca presenció la caída de Roma, nunca vio colapsar los edificios, ¿Qué es entonces aquello que ha caído? ¿Cuál fue el temblor o el peligro que sacude a Roma? Para responder debemos ahondar en la estructura más grande de la ciudad, su estructura simbólica.

Francisco de Quevedo vivió en tiempos del ornato profuso, fueron tiempos del barroco, de contrarreforma. El movimiento de Reforma Protestante nace de la duda en la iglesia, se cuestionan las bases de la fe, se delibera sobre el actuar de aquellos que lideran la grey, se pone en duda el liderazgo romano.

El poeta ve en el movimiento de Reforma la gran hecatombe que amenaza con destruir todo aquello que era conocido, un cisma tan grande que lograría dejar una gran tumba. La preocupación de la iglesia ante el avance del protestantismo no era menor, la sociedad hispana y novohispana reaccionaría prontamente ante el asecho del gran cisma.

Se creó una visión hacia este movimiento de rechazo, que fue entendido como una amenaza para todo fiel creyente; entre los cuales Quevedo se contaba por lo que no podía pasar por alto el peligro que rondaba cerca de él.


II

Otra interpretación dada a la obra de Quevedo tiene al tiempo como principal actor. Usando esta línea de interpretación el poema nos habla del carácter efímero de todas las cosas. El papel de Roma como ejemplo de grandeza y falsa perpetuidad demuestra que el tiempo invisible e intangible puede hacer de la ciudad un recuerdo, dejando ver con ello lo finito que es el hombre. Únicamente lo fugitivo es lo que dura, el tiempo es fugaz, forma parte de la naturaleza, que es mostrada mediante las aguas que bañan los escombros de la ciudad.