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miércoles, 2 de enero de 2013

Documentos mayas en la Biblioteca Yucatanense

Joed Amílcar Peña Alcocer en PorEsto!, 19 de diciembre de 2012.

El rescate de las lenguas originarias mexicanas, entre ellas el maya yucateco, ha consumido el esfuerzo de un gran número de académicos e intelectuales, así como numerosas propuestas de ciudadanos comprometidos con la pervivencia de nuestras raíces culturales.

El estudio de la lengua maya durante el proceso de colonización y el Virreinato dejó una importante cantidad de escritos sobre gramática. Ya en el México independiente las lenguas originarias fueron objeto de estudio, crítica e incluso rechazo.

Resulta de vital importancia emprender el rescate de estas lenguas; en el caso del maya se ha estimado que al actual ritmo de su abandono en poco más de tres generaciones caerá en un desuso casi total. Ante este panorama el estudio y rescate de esta importante lengua es apremiante y sobre todo la divulgación de las nuevas investigaciones y literatura, así como de aquellas fuentes históricas que nos dan un claro panorama del desarrollo de su desarrollo.

Es importante señalar que algunas fuentes primordiales sobre el tema se resguardan en instituciones extranjeras, tal es el caso de El vocabulario muy copioso de la lengua española e maya de Yucatán, escrito por fray Alonso de Solana que está en propiedad de la Biblioteca de la Hispanic Society of America junto con documentos similares de otras lenguas y regiones mexicanas. La Biblioteca Newberry de Chicago, en la colección Ayer, resguarda Relación de las entradas que hice a la conversión de los gentiles itzáes y cehaches de fray Andrés de Avendaño y Loyola, fechado en la ciudad de Mérida el día 6 de abril de 1696.
Los ejemplos anteriores deben hacer un llamado a nuestra conciencia sobre la riqueza patrimonial yucateca, en general mexicana, que por diversos motivos ha llegado al extranjero, coadyuvando a fijar nuestra mirada en aquello que aún poseemos y necesita de nuestra atención para su conservación.

Siguiendo firme a sus objetivos, socializar y difundir el patrimonio documental yucateco, la Biblioteca Yucatanense ha emprendido la labor de poner a disposición de todos los ciudadanos de México y el mundo una amplia gama de documentos en idioma maya, así como numerosos tratados y estudios que en los siglos XIX y XX sobre esta rica cultura se escribieron.

Este esfuerzo pone de manifiesto el tránsito histórico de los estudios lingüísticos, filológicos e históricos realizados en Yucatán, así como la presencia de le lengua maya en todo momento de nuestra historia. Representa una amplia contribución para los interesados en los estudios sobre la cultura maya yucateca, sirve también como una pequeña muestra de la riqueza de los fondos de las instituciones documentales yucatecas, como es el caso de la Biblioteca Yucatanense.

Los documentos mayas ahora están a disposición de todos. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la Biblioteca Yucatanense posee una de las más importantes colecciones de documentos mayas y que al día de hoy incluso están disponibles en la red a través de la Biblioteca Virtual de Yucatán. Entre algunos de sus tesoros podemos mencionar manuscritos como los “Documentos de la estancia Concepción de Chí” fechados entre 1626-1877, “Los testamentos de Ixil” fechados entre 1765-1798, numerosas cartas escritas en maya relativas a la Guerra de Castas de puño y letra de algunos de los más famosos sublevados; se han puesto en línea importantes diccionarios como el Diccionario en lengua maya de Juan Pío Pérez o el Diccionario maya Cordemex y documentos como “Relación de arbitrariedades cometidas en Chichén Itzá por Edward H. Thompson” escrito y publicado en la prensa por Teoberto Maler, se sabe que de este documento mecanuscrito existen otras copias pero el que posee la Biblioteca Yucatanense no se menciona en la bibliografía sobre el tema.

Notificación de un censo en el poblado de Muxubku



Diccionario de la lengua maya de Juan Pio Pérez

Como se podrá notar, la riqueza de los documentos puestos en línea es elocuente del gran salto en la preservación y difusión del material maya, o de tema maya, resguardado en la Biblioteca Yucatanense. Acompañan a los documentos antes mencionados textos de Sol Ceh Moo, Jesús Amaro Gamboa, Briceida Cuevas y Feliciano Sánchez, por mencionar sólo a algunos de los más destacados literatos, quienes por medio de su obra han sabido dar una vitalidad sin precedentes a la literatura en lengua maya.

Todos los deseosos de leer la nueva narrativa maya encontrarán en la Biblioteca Yucatanense y en la Biblioteca Virtual de Yucatán generosas fuentes de donde abrevar de los textos ya clásicos, así como de aquellos que en los últimos años han hecho de la lengua maya una de las más importantes en todo el mundo. Se ha puesto así el primer eslabón de una cadena que crecerá conforme estas obras sean consultadas por los yucatecos, pues primordialmente este esfuerzo busca ahondar más en el conocimiento de nuestra cultura.

Los testamentos de Ixil


Cartas de la Guerra de Castas


martes, 4 de diciembre de 2012

La educación fémina en Yucatán durante el siglo XIX

Tesoros de la Biblioteca Virtual de Yucatán No. 54 

Joed Amílcar Peña Alcocer, en PorEsto! 13 de junio de 2012.

En el año de 1861, bajo la dirección de José García Montero, sale el primer número de La Biblioteca de Señoritas, revista dedicada a las mujeres. En sus páginas ofrecía textos y poemas que, a criterio del editor, orientaban a las mujeres por los senderos correctos para las mujeres, es decir, se buscaba que las señoritas yucatecas encontraran en sus páginas la correcta dirección para cumplir con su misión de madre, hija y esposa, los prototipos usuales durante el XIX. En los años de 1868 y 1869 nuevamente sería publicada, ahora con colaboración del colombiano Darío Manzuela, Francisco Sosa.

Unos años después, en 1870, sale el primer número de La Siempre Viva, revista redactada exclusivamente por mujeres, y que contó entre sus colaboradoras a connotadas maestras de la época como Rita Cetina Gutiérrez y Gertrudis Tenorio Zavala, quienes con poemas y demás escritos, demostraban ya una nueva conciencia sobre el papel y las actividades propias de la mujer.

Los ejemplos anteriores, representan dos momentos del pensar en la educación de la mujer, uno desde la perspectiva tradicional, y otro sin irse a los extremos nos da indicios de una nueva forma de pensar ya actuar de las mujeres yucatecas. Sin embargo, la educación de la mujer siguió manteniéndose en los estándares tradicionales, no por ello intentamos negar la existencia de proyectos innovadores como el de La Siempre Viva.
Los prospectos de las escuelas porfirianas para niñas, son una prueba de que la educación femenina se concentraba aun en buena medida en la enseñanza del bordado y otras habilidades útiles a la mujer.

En el instituto Literario de Niñas, en el año de 1898, aun se daban las acostumbradas clases de costura. Para facilitar el trabajo de profesoras y la instrucción de las niñas, el señor Adolfo G. Cantón obsequió una máquina de coser Singer, ya que así podría dar inicio una clase de costura a máquina.


"Adolfo G. Cantón comunica el obsequio de una máquina de coser al Instituto Literario de Niñas". Fondo Reservado del Centro de Apoyo a La investigación Histórica de Yucatán.




Deseando contribuir con nuestro grano de arena para hacer más grande la Santa Causa de la Instrucción popular, solicitamos y obtuvimos de nuestra Casa principal, el patrimonio para regalar al Instituto Literario de niñas y a uno de los Colegios Municipales, una “Máquina de Coser de Singer” con todos los accesorios, para inaugurar en la próxima apertura de las clases en aquellos acreditados plateles, la Clase de Costura en maquina. Con referencia a la primera, nos dirigimos ya al Ciudadano Gobernador del estado, quien se dignó aceptarla y se dirigió a la Señorita directora del Instituto a fin de inaugurar en el próximo año escolar, la Clase de Costura en máquina.

En ese sentido, rogamos a esa Honorable Corporaciones digne decirnos si es de aceptarse el obsequio y en el Caso de que lo sea ordenar a la señorita Directora del colegio que esa Honorable Corporación se sirva de signar, que lo reciba, significándole el objeto para que será destinada la ya dicha maquina, la cual será propiedad del Colegio.
Nos permitimos también poner a disposición de ese Honorable Ayuntamiento a la Señora Instructora de la Compañía para que enseñe el manejo de la Máquina y accesorios, durante una hora diaria, mientras la directora del Colegio que el Honorable Centro designe, se pone al conocimiento de dicha maquina y accesorios.

Nos es muy grato agradecer a ese H. Ayuntamiento las seguridades de nuestra consideración mas distinguida.

Mérida 28 Agosto de 1898.
pp. Adolfo G. Gual.



domingo, 10 de junio de 2012

Las escuelas sotuteñas durante el Segundo Imperio

Tesoros de la BVY No. 38

Joed A. Peña Alcocer, en PorEsto!, 30 de abril de 2012.

La vida en Yucatán durante el Segundo Imperio estuvo marcada por la amenaza de la sublevación indígena y los conflictos políticos. Lo anterior resultó en la vida precaria imperante en las comunidades del interior de Yucatán, mucho más en aquellas cercanas a las zonas de conflicto. El elemento educativo resulta un buen parámetro para medir las condiciones en que se encontraban las poblaciones, ya que la existencia de un instituto educativo nos habla de un relativo progreso en infraestructura, mientras que su ausencia es claro signo de las pobres condiciones materiales a las que muchos pueblos se enfrentaban.
El caso del partido de Sotuta es un buen ejemplo de las diferencias que imperaban entre los pueblos abatidos por la guerra y aquellos que permanecieron intactos. Las afectaciones que sufrió la cabecera que daba nombre al partido no fueron tan devastadoras como las que padeció su vecina Yaxcabá, otrora cabecera de partido y rico pueblo comerciante de maíz, que había quedado en un abandono casi total. Dejamos al lector un fragmento del informe rendido al comisario imperial en el que se da cuenta de las condiciones de las escuelas en Sotuta y Yaxcabá.






Informe del inspector de escuelas públicas del Imperio, relativo a los partidos de Mérida, Motul, Valladolid, Sotuta, Maxcanú, Tizimín, Izamal, Sisal y Espita, 1865. Fondo Reservado del Centro de Apoyo a la Investigación Histórica de Yucatán.








 

Excelentísimo Señor Comisario Imperial
Elevo a Vuestra Excelencia, para su superior conocimiento el pequeño informe relativo al partido de Sotuta de este Departamento, el cual, en todos sus pueblos sufrió en la invasión de indios bárbaros como uno de los más de la Península, quedando caso convertido en ruinas, sin que hasta la fecha hayan sido remediados sus padecimientos ni reedificadas sus poblaciones, por la escasez de habitantes y la extrema pobreza a que quedaron reducidos en su mayor parte desde aquella invasión: no existe, por lo tanto, en aquel partido, más que una sola escuela pública gratuita situada en la cabecera de la que paso a dar a Vuestra Excelencia conocimiento, como igualmente de los demás pueblos que conforman dicho partido en los que, a pesar de sus pocos habitantes que viven siempre en alarma por la poca seguridad con que habitan en aquellos lugares, pueden ponerse escuelas pequeñas en que pueda irse instruyendo su juventud menesterosa, si así lo cree posible y justo la Superioridad.
En la cabecera de dicho partido, Sotuta, existe la expresada escuela a cargo del preceptor sin título, D. Joaquín Araujo, Bachiller en filosofía, y persona que posee muy regulares conocimientos para el desempeño de la honorifica misión de que está encargado. Tiene a su cargo la instrucción de noventa alumnos que, según el corto censo a que ha sido reducida la población, por causa de la guerra, constan en su registro; y aunque no pueden concurrir todos a la vez a recibir sus lecciones, por lo muy reducido del local y la absoluta escasez de bancas y útiles para los niños, se alternan entre sí para remediar en lo posible aquellos inconvenientes, aprendiendo el idioma castellano, lectura y doctrina, y los demás, en cuanto es posible, la escritura, gramática y Aritmética, cuyos textos son comúnmente usados en la mayor parte de los pueblos del departamento.
El referido preceptor tiene destinados por el Superior Gobierno, dotación mensual, treinta pesos: veinte del Erario público y diez del producto del fondo municipal de aquel pueblo; más de esta suma sólo percibe los veinte pesos que le satisface el Erario, no habiendo recibido hasta la fecha del expresado fondo municipal más, que dos pesos. Que quedan existentes en él, después de hechos sus gastos mensuales, lo que reduce la dotación del preceptor Araujo, a veinte y dos pesos al mes que son los únicos que ha disfrutado hasta la fecha, sobre cuyo particular cree el que suscribe, que es de rigurosa justicia llamar la atención de la superioridad. Las horas de asistencia a las escuela, son las más comunes: de seis a nueve de la mañana, y de tres a cinco de la tarde; y por lo que toca al local en que está situada, es uno de los más pequeños, calurosos y menos ventilados que existen en la población, sin que en manera alguna haya podido remediarse este mal por el estado de completa ruina en que se encuentran la mayor parte de los edificios de la población de la época de la invasión expresada.
Poblaciones en que no hay escuelas
Yaxcabá
No hay escuela en este pueblo; pero debe establecerse entre poco tiempo, estando ya nombrado por la Prefectura Superior, para director de ella D. Domingo Peña, profesor sin título, con la dotación de quince pesos mensuales que deberá percibir del Erario público.
Pueden convenir a su escuela, cuando esté abierta, hasta el número de cuarenta niños que, según censo, existen en aquella población, aptos para inscribirse en su registro.
Carece absolutamente de enseres para los niños y con dificultades se podrá proporcionar un local regular para la enseñanza; pero la autoridad local por recomendación especial del Señor Subprefecto del partido, ha ofrecido hacer los esfuerzos posibles por proporcionarlo, a pesar de las dificultades que presenta el caso, por ser este pueblo desgraciadamente uno de los más arruinados del partido.

sábado, 9 de junio de 2012

Saberes médicos del siglo XVIII

Tesoros de la BVY No. 37

Joed A. Peña Alcocer, en PorEsto!, 27 de abril de 2012.


La tradición herbolaria indígena se constituye de una impresionante gama de conocimientos, muchos de ellos originados durante siglos de práctica tradicional y observación de la naturaleza. No resulta extraño que, poco después de la llegada de los españoles y su contacto con los pobladores originarios del territorio al que actualmente llamamos México, se procurara trasportar las plantas más útiles a la metrópoli hispana. Los saberes herbolarios indígenas causaron asombro a los europeos.



Ya avanzado el proceso de contacto, resultó evidente la apropiación de conocimientos de todo tipo: los indígenas abrevaron de los saberes europeos y viceversa. El Libro de medicinas, muy seguro, para curar varias dolencias..., escrito a mediados del siglo xviii, refleja la unión de conocimientos, ya que en él lo mismo encontramos remedios elaborados con elementos de la región que con ingredientes de origen europeo. Dejamos al lector un fragmento del libro manuscrito de remedios médicos, donde se muestra el valor de la sabiduría herbolaria maya. La ortografía se ha corregido y actualizado, se desataron las abreviaturas y se señalan, entre corchetes, los espacios donde se ha perdido parte del documento o los agregados nuestros








"Libro de medicinas, muy seguro para curar varias dolencias con yerbas muy experimentadas y provechosas de esta provincia de Yucatán", 1751. Fondo Reservado del Centro de Apoyo a la Investigación Histórica de Yucatán.









Para curar cámaras [deposiciones, diarrea]comunes



Las cáscaras de la raíz del guayabo pichi y los cogollos tiernos del anono, op, tostados y molidos en polvo, son bue[nos] y se echan en chocolate, atole, o lo que quisiere. Moler incienso y tomar la cantidad de una avellana, e incorporado con miel (raspado antes el cogote) al paciente untárselos; o untarle dicho cogote con miel, y echar los polvos de incienso encima espolvoreados, y amarrarle con un paño bien apretado es gran remedio. Hacer cocimiento en agua de cortezas de chacahxuchil, y xuchipati molido, y echado en dicha agua beberla así sola, o en chocolate (caliente) es remedio de cámaras comunes que suelen matar. Las cáscaras del árbol llamado kokobche (digo, las cáscaras de su maíz) hechas en polvo, tomar dicho polvo en chocolate o atole, al acostarse a dormir de noche es admirable remedio.



Para curar cámaras de corrupción



Las cámaras de corrupción son de color amarillo. Molidas las hojas de xkanchikinche que es bejuco con hojas coloradas juntamente en el yaxkanan desleídas en agua dársela a beber al paciente; y untarle con su zumo puro las verijas y caderas; y se pue[de] [re]cibir en ayudas. Estiércol de perro hecho polv[os] cernidos y dados a beber en vino, estanca las cá[maras] de corrupción en general.



Para curar cámaras de sangre



El zumo de la yerba xpakumpak mezclado con el zumo de la del xanabmucuy, y bebido es eficaz. Un puño de flores de xuchil-zabacnicte molido y bebido las estanca. Las hojas del almastigo chacah y su fruta cocido todo junto con un grano de sal, beber el agua. El frijol negro ekbuul con tux, pepitas de algodón, molido en polvo, partes iguales, echándolo en un huevo soasado en lugar de sal, porción bastante; e incorporado con dicho huevo, beberlo, o en atole, cierra las ventanas de las cámaras de sangre, que proceden de frialdad. La cantidad de pólvora que cabe sobre un real de plata y echarla y revolverla dentro de un huevo, y bébalo el paciente; uno por la mañana, y otro a la tarde, y el tercero a a la noche: esta diligencia hará por espacio de tres días, sana, o reprime las cámaras de sangre. Una naranja entera con su agrio, pepitas, y cáscara, según se baja del árbol; bien molida sacarle el zumo, y puesto a serenar, bébalo el paciente por la mañana; hágalo tres mañanas. La cascara del cacau, tostado, molido y revuelto dentro de una cucharada de liquidámbar, quita las cámaras así de frío como de calor. La yerba llamada zizal que es como campinas de agua, y se cría en lugares húmedos cocida en agua, bébala el paciente. El za[...]cnicte molidas las hojas echarlas en una taza de [...] y después echarle cuatro o cinco rebanadas de [...] de trigo tostado, y puesto al sereno a la noche [...] cuatro de la mañana coma el pan, y beba el [...] es eficaz remedio. Una naranja media madura acabada de bajar del árbol, molida toda según se baja con un poco de chile y desleída en agua beberla tibia. El zumo de xanabmucuy molido antes, sin gota de agua y bebido es bueno; y cocidas sus hojas del agua echarse unas ayudas. Las hojas de kaxabyuc (lo blanco) molidas con un poco de pimienta de tabasco, y desleídas en un poco de agua, se beberá; y el bejuquillo cocido se beberá el agua continuamente hasta sanar; y el kaxabyuc colorado tiene la misma virtud. Cocer cal viva en un azumbre de agua, hasta q[ue] merme la mitad; y bebida es buena para d[ic]has cámaras. El sebo de chivato cocido, y puesto en el ombligo, es cura. La escoria del hierro molida y cernida, darle un hervor con medio cuarto de leche de cabras negras. El sumo de la yerba nemax, dado a beber en atole, o lo q[ue] pudiere; y puesta como emplasto sus hojas sobre las verijas, sanarán. El sumo de las hojas del anono, op, bebido; y sus hojitas, o cogollitos puestos sobre las verijas, y barriga sanará. Las cáscaras del kanchacche, raspadas y dadas a beber, sanará; críase esta yerba en partes pedregosas. El xanabmucuy molido y bebido. El tandzumun, el xkantunbub, y guayabas secas molidas y bebidas son remedios. Un huevo fresco, pues[rotura] una ollita con cantidad de vinagre que lo cubra [cocer]lo hasta que merme el vinagre y darlo a comer.





lunes, 2 de abril de 2012

ELClub Ciclista Águila



Entrega 14 de los Tesoros de la BVY. Agradecemos al autor facilitar el documento para su publicación


Joed A. Peña Alcocer, "El Club Ciclista Aguila" en PorEsto!, miercoles 29 de febrero de 2012.


La modernidad mexicana dio como resultado no sólo la mejora de los procesos de producción, sino también una nueva gama de diversiones que, al ser producto de los impulsos innovadores del siglo, fueron adoptadas prontamente por las élites y marcaron una diferencia en sus formas de esparcimiento.

Una de estas diversiones fue la bicicleta, que gozó de aceptación en la capital yucateca debido a que lo mismo podía ser usada para un simple paseo que para la práctica deportiva. En Mérida se fundó el Club Ciclista Águila, grupo organizado para dotar a la ciudad de una diversión acorde a su estatus. Fue tal la aceptación de esta nueva forma de pasar el tiempo que, en 1899, el club ciclista pidió permiso para tomar parte en los festejos de la Independencia Nacional, la máxima celebración cívica mexicana, solicitud que fue aprobada por el ayuntamiento.

Es común encontrar para el siglo xix imágenes fotográficas, dibujos e incluso pinturas donde la bicicleta se encuentra presente como un elemento más de distinción. Una de las imágenes más recurrentes en la iconografía es aquella en la que se representa a una mujer bien vestida, con botines y sombrero, andando en bicicleta con lo cual se muestra así la facilidad de uso y el grupo que en principio acaparó a este medio de transporte. La llegada del siglo xx marcó un cambio en el uso de la bicicleta: fue más habitual ver al obrero transportarse al trabajo en bicicleta o a un pequeño vocea¬dor dando gritos en uno de estos vehículos. La bicicleta que llegó a ser parte de la vida del trabajador mexicano.

Las clases populares tuvieron acceso a ella, con lo cual perdió algo del encanto progresista que en sus orígenes poseyó y las clases altas abandonaron su uso. A continuación presentamos la solicitud del Grupo Ciclista Águila para participar de las fiestas patrias y la respuesta del Ayuntamiento.







“Solicitud del Club Ciclista “Águila” pidiendo permiso para celebrar un concurso de bicicletas adornadas el domingo del próximo Carnaval en la Plaza de la Independencia”. Centro de Apoyo a la Investigación Histórica de Yucatán, Fondo Reservado, Manuscritos.











H. Ayuntamiento.

Los que suscribimos miembros de la junta directiva del Club Ci¬clista Águila de esta ciudad, en representación del mismo, res-petuosamente le decimos: que como una diversión digna de una ciudad culta como la de Mérida, nuestro club ha acordado dar un concurso de bicicletas adornadas, en la mañana del domingo del próximo Carnaval; para tal concurso necesitamos que se conceda el recinto encerrado por la reja del jardín de la Plaza Independencia de esta capital.

Debemos advertir a ese H. Cuerpo que se ha acordado que del producto bruto de la venta de boletos de entradas y localidades de la fiesta, se separe el diez por ciento, para poner a vuestra disposición para el destino que crea más conveniente; de modo que, aunque la fiesta por el lujo con que la estamos preparando produzca un deficiente a nuestro cargo, siempre cederemos el 10% mencionado.

En tal virtud:

A Vd. H. ocurrimos pidiendo se nos conceda el recinto dicho del jardín de la Plaza Independencia, para la fiesta a que nos hemos referido.

Protestamos nuestro respeto a ese H. Cuerpo y de antemano, nuestro reconocimiento por la gracia que esperamos obtener.

Mérida, enero 15 de 1899.

El presidente

Julio Rendón

El secretario

Alberto Cantón

___________

Mérida, enero 16 de 1899

Dispensados los trámites a la solicitud que antecede el H. Ayuntamiento acordó lo siguiente:

Concédese al Club Ciclista Águila, el permiso que solicita por medio de su presidente el C. Lic. Julio Rendón, para celebrar un concurso de bicicletas adornadas en la mañana del domingo próximo de Carnaval en el recinto encerrado por las rejas del jardín de la Plaza de la Independencia de esta ciudad, debiendo permanecer cerrado dicho jardín solamente el tiempo indispensable para el objeto indicado.

La directiva del club al organizar aquel concurso se pondrá de acuerdo con las comisiones de policía y de ornato.

El H. Cuerpo acepta y da las gracias al repetido club por la donación que le ofrece del diez por ciento del producto bruto de la venta de boletos de entrada y localidades para la fiesta.
Comuníquese.

Duarte Burgos
Secretario


 

sábado, 25 de febrero de 2012

Justo Sierra y Yucatán



Justo Sierra Méndez es uno de los grandes intelectuales del México porfiriano, una aportación de la Península de Yucatán a las letras mexicanas. El hijo del padre del regionalismo yucateco siempre estimó a la tierra que le vio nacer, los Tesoros de la BVY nos permiten adentranos un poco a la intimidad del intelectual.

Joed A. Peña Alcocer. "Justo Sierra y Yucatán" en PorEsto!, 24 de Febrero de 2012.

 Las letras yucatecas han sido nutridas por plumas de alta valía, que en algunas ocasiones trascendiero las barreras peninsulares y dejaron huella en el ámbito nacional. Como ejemplno de ello podemos señalar a Justo Sierra O’Reilly y su hijo, Justo Sierra Méndez; el primero, padre de la novela mexicana y legislador; el segundo, intelectual de primera línea, científico del Porfiriato y fundador de la Universidad Nacional.



En el caso de Sierra O´Reilly, no se puede discutir el nivel peninsular de su obra y mucho menos el sentimiento regional que la permea; pero en el caso de Sierra Méndez la situación no es del todo clara, pues, al haber desarrollado su vida intelectual y política en el centro del país, es más complicado poder vislumbrar dicho sentimiento.


Una de las fuentes que ayudan a clarificar el pensamiento de los personajes históricos es la documentación personal; ésta tiene la peculiaridad de mostrar una parte más personal de sus autores, lo cual no pasa con sus obras literarias. Es así como la añoranza de Justo Sierra Méndez por Yucatán se evidencia en la correspondencia con a sus amigos y conocidos yucatecos, como es el caso de la que presentamos a continuación, enviada al canónigo Norberto Domínguez en respuesta a una invitación a pasar unos días de descanso en la ciudad de Mérida.
 
-“Dos cartas de Justo Sierra Méndez al canónigo Norberto Domínguez”. Centro de Apoyo a la Investigación Histórica de Yucatán, Fondo Reservado, Manuscritos.

1

México, Junio 30 de 1901.

Sr. Canónigo D. Norberto Domínguez.

Mérida

Mi venerado e inolvidable amigo y maestro:

Me permito enviar a usted la carta abierta que dirijo a los amigos que, encabezados por usted, tuvieron la cordial atención de invitarme a mi llegada a la Habana, pasar con ellos algunos días en Mérida; y mucho le agradeceré que ya por medio de la prensa o por cualquier otro que usted estime más conveniente, se tome la molestia de hacer conocer esa carta, de todas las personas que se sirvieron subscribir la invitación.

Espero ver a usted pronto y renovarle muy sinceramente la expresión de mi carió y mi respeto.

Su servidor y amigo.

Justo Sierra

2




Señores y amigos:

Recibí con profundo agradecimiento la invitación de ustedes, y la leí con emoción; los recuerdos que evocaba bastarían a renovar mi amor y mi adhesión por la patria yucateca, y este nombre encierra para mí a toda la Península, si esos sentimientos hubiesen dejado de existir un solo día en mi corazón.

Compromisos oficiales me impidieron hacer una visita a Mérida, con quien mi familia tiene una deuda que no podrá pagar jamás, y a Campeche, mi inolvidable tierra natal. Pero, mediante la venia que recabaré empeñosamente del Sr. Presidente de la República, la visita queda aplazada para el invierno próximo. Entones, sin ceremonias oficiales que privarían de espontaneidad a nuestra entrevista y sin la más insignificante conexión con la política que allá deseo cordialmente ignorar, nos daremos el gran abrazo con que terminan las largas ausencias y hablaremos sentados en nuestro sagrado hogar, de nuestros recuerdos, de nuestra devoción por la patria mexicana, de nuestra fe en el Porvenir.

México, Junio 12 de 1901.

Justo Sierra

Sr. Canónigo D. Norberto Domínguez

Mérida.














viernes, 24 de febrero de 2012

Alfredo Barrera Vázquez y el patrimonio documental de Yucatán


La formación de colecciones de archivos y bibliotecas es uno de aquellos procesos pocas veces documentados y, de los cuales poco información poseemos, para fortuna del historiador algunos han dejado algunos registros como el caso que se nos presenta en los Tesoros de la BVY.

Joed A. Peña Alcocer. "Alfredo Barrera Vázquez y el patrimonio documental de Yucatán" en PorEsto!, 22 de Febrero de 2012.

La conservación del patrimonio, ya sea material o inmaterial, recae muchas veces sobre personas o instituciones dedicadas a ello. Yucatán siempre ha habido una preocupación constante por proteger del olvido o la destrucción aquellos objetos o prácticas que son base fundamental de nuestra cultura.



Uno de los más destacados personajes en el campo de la investigación y conservación del patrimonio cultural fue Alfredo Barrera Vásquez. Distinguido mayista, respetado en los círculos académicos nacionales e internacionales, el doctor Barrera Vásquez desempeñó el cargo de director del Museo Histórico y Arqueológico, y facilitó, con su trabajo, la conservación de los vestigios arqueológicos mayas. Al mismo tiempo, dedicó especial cuidado a la preservación del patrimonio documental yucateco. Junto a Mireya Priego de Arjona y Antonio Canto López, emprendió la labor de organizar las colecciones del establecimiento y difundir entre los yucatecos la extensa bibliografía sobre temas yucatanenses.


Esta labor llevó al director y a los colaboradores del museo a adquirir material documental de suma importancia, lo cual propició el crecimiento de los acervos de la institución y ayudó a concentrar, en un solo espacio, una cantidad notable de documentos surgidos en la península, que ahora son parte de los acervos del Centro de Apoyo a la Investigación Histórica de Yucatán.


Presentamos al lector la trascripción de una relación de documentos que se ofreció en venta al museo y que ahora forman parte de la sección de manuscritos del caihy.










-“Arturo Sauri Reyes ofrece al director del Museo Arqueológico e Histórico de Yucatán seis legajos de manuscritos, en venta”, 1940. Centro de Apoyo a la Investigación Histórica de Yucatán, Fondo Reservado, Manuscritos.










Mérida, mayo 3 de 1940

Sr. Dn. Alfredo Barrera Vázquez.

Director del Museo Arqueológico e Histórico de Yucatán.

Muy señor mio y amigo:



Habiendo encontrado después de prolongadas pesquisas (pues éstas a búsquedas estoy dedicado hace algún tiempo), unos manuscritos de gran importancia para acrecentar más y más la interesante Historia de Yucatán, sobre todo en sus asuntos no conocidos hasta hoy. Tengo el gusto de ofrecerle en venta para su conservación en las Archivos de ese establecimiento de su digno cargo, seis legajos antiguos y de gran interés que son los siguientes:

1. Un legajo grueso que contiene un copiador de Actas y órdenes del año de 1812 en tiempos del señor don Manuel Artazo y de su sucesor en el gobierno de Yucatán don Miguel de Castro y Araoz.



2. Año de 1815. Expediente relativo a la solicitud de don Idelfonso Montore, preso en el castillo de San Benito por ser adicto a la Constitución de 1814 solicita se le deje libre y contiene este expediente una proclama interesantísima y única de la Diputación Provincial de Yucatán.



3. Año de 1814. Expediente con la instancia y documentos necesarios presentado por el Regidor don Miguel Bolio para que se haga extensiva a él y a sus sucesores la gracia de optar el empleo de Alcalde con arreglo a la real orden de “GRACIAS AL SACAR”.



4. Año de 1814. Expediente formado con motivo de cálculo presentado al Gobernador de la provincia y por este, a la Diputación Permanente de Mérida para la fábrica de la casa consistorial o sea del Ayuntamiento. Lleva todos los comprobantes de gastos.



5. Año de 1814. Expediente formado con la acusación presentada por don José Matías Quintana al Alcalde de Primera elección por un remitido publicado en el periódico titulado “EL SABATINO”. Tiene el expediente encabezado, un ejemplar de dicho periódico “EL SABATINO que es el número 5 del sábado 29 de enero de 1814.



6. Año de 1820. Expediente formado con la solicitud presentada por el guardián del Convento Fray Juan Ruiz Madueño por considerar calumniosas unas publicaciones en el periódico el “MISCELANEO” periódico constitucional del Comercio de Mérida. Las publicaciones fueron calificadas calumniosas.

Como verá usted todos los manuscritos que anteceden son de una importancia histórica pues tienen más de 160 años y merecen por todo esto, que el Museo los conserve para consultas históricas.

Todos estos documentos se los ofrezco a usted por la exigua cantidad de $200.00 doscientos pesos moneda nacional. No omito manifestarle que todos estos tesoros históricos pertenecieron a una antigua familia de Campeche cuyos sucesores vive nada más una en Yucatán que es la que vende por mi conducto.

Espero que sea favorable la resolución y espera a sus ordenes se afecto amigo y su servidor.

Arturo Sauri y Reyes

jueves, 23 de febrero de 2012

Una polémica sobre la historia de Yucatán

Normalmente no podemos consultar los manuscritos de las obras de los autores contemporaneos, mucho menos de aquellos que desarrollaron su labor intelectual durante el siglo XIX, pero existen contados casos en los que han llegado ha nosotros estos trabajos manuscritos que anteceden a las publicaciones de libros y folletos. Dejamos al lector la novena entrega de los Tesoros de la Biblioteca Virtual de Yucatán.


Joed A. Peña Alcocer. "Una polémica sobre la historia de Yucatán" en PorEsto!, 20 Febrero de 2012.

Crescencio Carrillo y Ancona, obispo e historiador de conocida trascendencia, es autor de algunos de los textos más reconocidos sobre la cultura y la lengua mayas. Dotado siempre de la autoridad que su sapiencia le daba, pocas veces se vio en la necesidad de defender sus argumentos. Pero siempre existe una primera vez.


A finales del siglo XIX el obispo entablaría una polémica con uno de sus jóvenes discípulos, el historiador Juan Francisco Molina Solís. La prensa yucateca fue el lugar elegido para el duelo de historiadores. Se debatió sobre cuál fue primer obispado de México y sobre la cronología de importantes sucesos en la historia prehispánica de Yucatán. En todos aquellos puntos el joven historiador contradijo a su maestro, resultando victorioso únicamente en lo concerniente a la cuestión del primer obispado. Este debate llevó al prelado a publicar un suplemento a su Historia Antigua, defendiendo su posición. Poco tiempo después, Carrillo moriría. Presentamos ahora la trascripción del manuscrito de dicho suplemento, en el cual da muestra de su avanzado conocimiento sobre la historia prehispánica yucateca.


 





-Crescencio Carrillo y Ancona. “Suplemento a la Historia Antigua de Yucatán, primera y segunda parte”, Centro de Apoyo a la Investigación Histórica de Yucatán, Fondo Reservado, Manuscritos.









Historia Antigua de Yucatán

Por

D. Crescencio Carrillo y Ancona

1883

Suplemento

1896



La ruina de Uxmal y la fundación de Maní

El nombre de Yucatán

 

I


En su “Historia del descubrimiento y conquista de Yucatán con una reseña de la historia antigua de la Península” nos hace el honor de impugnarnos el erudito autor, D. Juan F. Molina Solís, sobre los puntos que encabezan el presente artículo, aludiendo a lo que nosotros escribimos en nuestra obra “Historia Antigua de Yucatán”, publicada en 1883.

Con respecto al primero de los puntos, esto es, la ruina de Uxmal y la fundación de Maní, el Sr. Molina dice así:

“Acaso en la prolongada guerra que tuvieron que sostener los Xiues con los Cocomes, estos hubiesen alguna vez obtenido un señalado triunfo, tomando y arrasando Uxmal, pero de esta destrucción no se encuentra vestigio en las crónicas que menciona la fundación de Uxmal, mas no su ruina. El Ilmo. Sr. Carrillo y Ancona afirma, que la destrucción de Uxmal fue consumada durante el primer periodo de la guerra que sostuvieron los Cocomes contra los Xiues, pero no suministra las pruebas de su aserto; además supone que la fundación de Maní se verificó antes de la destrucción de Mayapán, contra la atestación tan precisa de Herrera, que establece de un modo indubitable, que Maní se fundó después de la caída definitiva de Mayapán y su imperio”.

En el capítulo I de nuestra obra, pag. 50, insertamos un documento maya de gran importancia: Principales épocas de la historia antigua de Yucatán.

Bien sabe el Sr. Molina lo que vale un verdadero Códice maya, un Chimal Balam. Este a que nos contraemos es tanto más notable cuanto que es debido al sabio yucateco D. Juan Pío Pérez, que fue quien lo descubrió, lo estudió, lo tradujo al español, lo analizó y lo hizo conocer a los sabios de América y de Europa, habiéndose traducido a diferente lenguas, como una de las mejores crónicas originales americanas. Pues bien en la fracción VII del texto y en el 8 VII del análisis, se lee lo siguiente, acerca de la fundación y caída de Uxmal, precisando el tiempo que duró, y cómo su término fue mucho antes que el de Mayapán. Dice así:

“En este Katún del 2º ajau se pobló Ahcuitok Tutulxiu en Uxmal: el 2º ajau, el 3º., el 11º., el 9º ., el 7º ., el 5º ., el 3º ., el 1º ., y el 10º ., ajau; esto es, doscientos años gobernaron o reinaron en el, con el gobernador de Chichén Itzá y el de Mayapán. La suma de años es esta: 200 años”.

“8 VII. Que en el 2º ajau se pobló Ahcuitok Xiu en Uxmal, y reinó en él con el gobernador de Chichén Itzá y el de Mayapán al 2-3-11-9-7-5-3-1-12-10 ajau. Corregida la numeración fueron los ajaues 7-5-3-1-12-10-8-6-4-2; y arreglados los ajaues a la cronología de la era vilgar, fueron en los años 936-960-984-1008-1032-1056-1080-1104-1128-1152; habiendo terminado el 2º ajau en 1176, a los doscientos cuarenta años de fundada porque su población fue en 936 (de la era cristiana) en que principió el 7º ajau, que es el primero de la corrección”

Y refiriéndose el mismo Códice a la ruina de Mayapán, la asigna como un siglo después de la de Uxmal, diciendo así: “X el 6º ajau, el 4º ajau, 2º ajau, 13º ajau, 11º ajau fue destruido Mayapán por los señores de los Uitzes (montañeses, Tutulxiues), y también fue destruido Tancah de Mayapán. 83 años” […].

Por estos datos verá el Sr. Molina, que no solo hablaron las crónicas de la fundación de Uxmal, sino también de su caída, y que esta caída antecedió de una manera cierta y en muchos años, a la de Mayapán. […]