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miércoles, 19 de junio de 2013

La ciudad como un todo, el patrimonio edificado.


Ciudades como Mérida tienen en sus edificios una parte substancial de su patrimonio edificado. En la llamada ciudad blanca conviven edificios coloniales, construcciones porfirianas y edificaciones de las primeras décadas del siglo XX que en su conjunto son parte del cotidiano, de un todo que es la ciudad. Estas construcciones son huellas del progreso urbano y cultural, en pocas palabras, son parte de las grandes realizaciones de nuestra historia.

Los habitantes de Mérida están habituados a caminar entre construcciones centenarias, pero pocas veces reparan en la importancia que tienen. Los esfuerzos por salvaguardar el patrimonio edificado deben partir de la amplia compenetración de ciudadano con el entorno, de tal modo que en lo cotidiano se pueda buscar la esencia de lo singular, de lo único. El meridano debe ver a su ciudad como un todo, para no ser indiferente a su historia, a su patrimonio. 

El día de ayer, 18 de junio, las fuertes lluvias y ráfagas de viento hicieron caer parte de la estructura de una casona ubicada frente a la casa del pueblo. Probablemente la casona que se derrumbó no fue una innovación arquitectónica de su tiempo, tampoco escenario de algún suceso memorable; pero sí era parte de la estructura histórica de la ciudad.

Las redes sociales propagaron las noticias, los comentarios se referían a la fuerza del viento, a la torrencial lluvia y al muro antiguo caído. Fueron pocos los que cuestionaban la falta de atención a este tipo construcciones.

Diario de Yucatán, edición electrónica, 19 de junio 2013: "Una antigua casona abandonada de la calle 48 entre 63 y 65 del Centro, frente a la ex Casa del Pueblo, cedió ayer ante los fuertes vientos de la depresión tropical número dos"

El caso del edificio referido es una muestra sintomática de dejar de ver a toda la ciudad como una unidad en estructura e historia. Probablemente nos hemos ceñido a las recomendaciones turísticas que nos dicen que el patrimonio del yucateco está en la casa de Montejo, la Catedral o el paseo de Montejo, dejando de lado a la innumerable cantidad de edificios que dan contexto a los mencionados anteriormente.

La conservación del patrimonio edificado es compleja, difícil, son muchos los obstáculos que evitan se dé una atención debida a todo edificio que lo requiere, primordialmente el presupuesto. Pero nada cuesta iniciar una campaña para que los yucatecos valoren todo el patrimonio que tienen.

Paseos en bicicleta, visitas guiadas para los vecinos de los barrios por sus propios barrios, folletos de peculiares construcciones de diversas partes de la ciudad, anécdotas de los habitantes del centro y los barrios, entre otras tantas, pueden ser una buena forma de evitar que el patrimonio edificado de los meridanos sea visto con indiferencia por ellos mismos.

La casona que se derrumbó. Google maps.

lunes, 17 de junio de 2013

Memoria e historia de la Guerra de Castas

La historia peninsular tiene momentos definitorios, en ellos se conjugan varios elementos que delinean como producto último la identidad. De forma muy peculiar es el Oriente yucateco el espacio en el que confluyen algunos de los hitos de nuestra historia, es donde los procesos históricos tienen permanencia temporal, memorística, discursiva e historiográfica.

El siglo XIX dejó dos momentos importantes, uno es el movimiento federalista de Santiago Imán que a principios de la década de 1840 tomó, con ayuda de indígenas mayas, la ciudad de Valladolid y el segundo la Guerra de Castas. El movimiento iniciado en 1847 es el que ha marcado el devenir de muchos pueblos del Oriente. En el siglo XX el movimiento conocido como la Primera Chispa de la Revolución, que no fue una primera chispa revolucionaria y sí muestra de descontento con la autoridad porfiriana local, es otro hito de la formación de la identidad.

Con todo la Guerra de Castas se impone a la Revolución, logrando hacer de múltiples episodios ocurridos entre 1910-1916 parte de su historia, parte de su memoria. El conflicto de 1847 acarrea múltiples interpretaciones de la historia, dentro de las cuales el documental La dignidad maya es una de las últimas.

El documental nos ofrece una visión desde la memoria, que no es necesariamente la historia formal, pero sí la parte que interesa a las comunidades de Yucatán y Quintana Roo, que delimitan los terrenos de la memoria, que en un ejercicio reflexivo se transforma en la historia comunitaria.

El trabajo realizado por Francisco May, apoyado por el historiador Gilberto Avilez con el guión, busca el equilibrio entre lo que el discurso académico señala y lo que la memoria oriental nos dice.

Es significativo el inicio del documental, las dedicatorias tienen como justificación la memoria: rescatar la del abuelo, la construcción de la memoria de la hija. Es más que válido, se dirá que necesario, hacer uso del conocimiento local para la compleja construcción de las historias más íntimas de nuestras comunidades.

Jesús Lizama y Lorena Careaga Viliesid nos da el contexto académico de las principales interpretaciones sobre la Guerra de Castas de los últimos años, siendo algunos polémicos como la aseveración que el elemento de las Castas existió en este conflicto. La parte más interesante del documental se centra en las opiniones de los habitantes de Quintana Roo, depositarios de la memoria.



Norberto May Pat, a quien se presenta como descendiente de Jacinto Pat, argumenta que la Guerra de Castas fue una guerra de pobres contra ricos. Aunque algunos de los líderes del movimiento, como Jacinto Pat, no tuvieron carencias.

El señor Cornelio Díaz, lo mismo que Domingo Estrella Puc, nos relatan un peculiar inicio de la Guerra de Castas, la hija de Manuel Antonio Ay es obligada quedarse en el pueblo a pesar de la negativa de su padre y con ello inician los planes de guerra.

La historia de la hija de Manuel Antonio Ay es, creo yo, una justificación ideológica, simbólica. Si a esta historia unimos lo dicho por doña Alma Poot Dzib, sobre la promesa de la cruz de hacer permanecer la semilla de los valientes, tenemos un discurso de la continuidad del linaje del pueblo, de la pureza, de mantener los valores del grupo. En otras palabras de conservar la tierra, de regresar por lo que se ha perdido, por lo que da frutos, de donde nacen las semillas, la mujer es la tierra. En este punto es importante recordar que el hombre maya viene del maíz, viene de una semilla. La Guerra de Castas es una lucha por la tierra.

Los señores Santos Can Tzuk, Florentino May Balam, Eulalio May Balam, Cornelio Díaz y Domingo Estrella nos relatan las formas de los mayas de hacer la guerra. Viliesid nos dice que esas habilidades las obtuvieron gracias al conflicto entre Mérida y Campeche, aunque este enfrentamiento nunca llegó a un conflicto armado de gran envergadura, no pasó lo mismo con el bloque centralista que tuvo en Santiago Imán y los indígenas orientales a sus más fieros contrincantes.

Leonardo Pat, muy probablemente tataranieto de Jacinto Pat, nos da un dato interesante, los pueblos que acudieron al llamado de las armas: Chichimilá, Peto, Tekax, Oxkutxcab y Ticul, poblados que formaron parte de la línea fronteriza oriental. Ya es de discutir si en primera instancia fueron 40,000 sublevados, cifra a la que llegaron y superaron con el paso del tiempo. El señor Pat nos recuerda también la participación de Belice en el devenir de la Guerra.



El conjunto de memoria presente en las voces de los hombres de Quintana Roo nos muestra la memoria sobre la Guerra que se genera en esa zona, la memoria de la Guerra de Castas en el primer Oriente, en el cercano, es diferente, lo es aún más la de las zonas del Centro Sur. Además de ello podemos escuchar en el documental la expresión de “los waches” un recuerdo de la no tan lejana toma de Chan Santa Cruz por Ignacio Bravo, quien provenía de otro estado, un hombre de botas que hacían wach, wach.

El documental de Francisco May es una joya de la memoria, de la construcción de una historia local de gran validez, vigencia, valor y que continuamente debemos revisitar.

*Texto leído por el autor durante la proyección del documental La dignidad maya, guerra de castas de 1847 en el Centro Universitario de Valladolid, en el marco de las celebraciones por los 470 años de la ciudad de Valladolid, el pasado 16 de mayo.

lunes, 10 de junio de 2013

Estela de hambre

En la isla de Sehel, situada en el río Nilo, se encuentra una inscripción que data de los tiempos del faraón Zoser, en ella se da testimonio de la terrible hambruna que hizo palidecer al imperio egipcio. El texto describe la falta de alimentos y sus causas, es también un testimonio de la vida religiosa de Egipto, ya que la solución al hambre fue elevar clamor a Jnum, Satet y Anuket, dioses prominentes de los cuales se esperaba favor.

La inscripción es conocida como “La estela del hambre”, es la narración de un hecho que segó vidas, hizo tambalear un imperio y sobre todo llevó a la búsqueda de soluciones. Actualmente en nuestro estado, muchos pueblos están a punto de escribir sus estelas del hambre.

En los últimos días el POR ESTO! informó puntualmente de la terrible situación de hambruna que se vive en Yaxcabá, hecho que va de la mano con la iniciativa del Gobernador Rolando Zapata Bello de incluir al referido municipio en la Cruzada nacional contra el hambre. El Ejecutivo del Estado hace todo de su parte para poder aminorar las necesidades de éste y otros municipios, refrenda su compromiso social y su visión abarcadora de nuestra realidad. Todo ello nos debe mover a la reflexión.

El rezago de las comunidades orientales de Yucatán tiene un origen histórico que se remonta al flagelo sufrido en la segunda mitad del siglo XIX con la Guerra de Castas, no es un problema de unas pocas décadas al día de hoy, por lo mismo es válido hacernos la pregunta ¿por qué hemos llegado a esta situación?

El caso de Yaxcabá ejemplifica, de mejor manera que la que desearíamos, el rezago producido por la falta de visión. Hace unas décadas el Ayuntamiento rechazó la instalación de un almacén rural de Diconsa que terminó en Sotuta, los beneficios para este último municipio no dejan de percibirse; cada tres años se ha gastado una parte importante del presupuesto en el cambio de color de los parques y oficinas municipales.



El Ayuntamiento (pensando en conjunto todas las administraciones) como un cuerpo de gobierno con un grado de autonomía no ha podido canalizar de manera eficaz sus recursos para el mejoramiento de las condiciones de vida de la población. De ser “el granero del estado” las familias de Yaxcabá producen para autoconsumo, será que ¿el Ayuntamiento no ha podido vincular a los productores de maíz o chile con los centros de abasto estatal? ¿No se ha podido vincular al sector artesanal con los mercados turísticos? La causa del hambre en Egipto hace miles de años fue la falta de agua en el río Nilo, el hambre en nuestras comunidades es la falta de flujo de trabajo, de la compra y venta de la producción local. ¿Acaso el mercado municipal no puede volverse un referente para la zona en la que se enclava Yaxcabá?

De igual forma las instituciones públicas han perdido de vista lo que un tiempo hicieron en la comunidad. Hace unos años el CINVESTAV realizó proyectos de investigación para paliar el hambre con la mejora de sistemas de producción de maíz, se realizaron foros de consulta, se alentó el ahorro, se desarrollaron proyectos de alimentación en torno al maíz y la miel. Todo lo anterior quedó en el pasado, ahora el CINVESTAV en la población es sinónimo de renta de piscinas y un local para fiestas. Las demás actividades que esta dependencia del Instituto Politécnico Nacional realiza han adquirido nombre particular y se han alejado de su función original.

Luchar contra el hambre es luchar contra el rezago, contra la falta de oportunidades de educación, por eso y más no hay que reaccionar pasivamente ante las iniciativas estatales o federales. El Gobernador ha hecho un llamado con su iniciativa a redoblar esfuerzos al interior del municipio para dejar atrás el discurso de “acabamos de entrar” o “los anteriores”, la ciudadanía debe tomar parte activa con su opinión y sus propuestas para mejorar las condiciones de de vida que ahora se tienen.

Unas cuantas familias se dan el lujo de no escribir su estela del hambre, esas familias deberían ser, en su papel de ciudadanos, las primeras en velar por un reparto equitativo de los bienes, en generar oportunidades de empleo. El Ayuntamiento por su parte no deberá ser pasivo ante los apoyos, deberá hacer de ellos un elemento que se multiplique, deberá saber cómo y en qué aplicar el presupuesto de manera que impacte en la comunidad, deberá tener una visión innovadora, amplia, que lo lleve a conciliar sus intereses con los de la ciudadanía a la que se debe.


Publicado originalente en Por Esto!, 21 de mayo de 2013.

jueves, 10 de enero de 2013

Apuntes sobre Felipe Carrillo Puerto y su actuación revolucionaria



Desde la novela hasta la investigación histórica, este ha sido el camino que la figura de Carrillo Puerto ha transitado. Ha sido tildado de apóstol, mártir e incluso de reaccionario, lo único en lo que se ha coincidido es en la creación de una memoria profunda, particular, especial y mítica. Analicemos pues como es ahora un hombre el que se transforma en la memoria de todos.

Carrillo Puerto nació en la ciudad de Motul en el año de 1874 su padre fue Justiniano Carrillo Campos, quien fuera soldado durante la guerra de castas, pero que renuncio a las condecoraciones otorgadas porque solo eran recordatorio de los indios que mato. Este incidente fue importante en la vida de Carrillo, ya que en la inauguración de la carretera a Chichen-Itzá el dijo lo siguiente:


Este compañeros, era mi padre, y me encareció que mientras existiera un poco de sangre en mis venas nunca hiciera nada malo a mis compañeros mayas y los mismo aconsejó a todos sus hijos y a todos los muchachos del pueblo.[1]
Desde el inicio de su vida se le ha ligado a los mayas, ya sea que lo haga un literato o algún hombre interesado en reconstruir la vida del dirigente yucateco, así como la revolución mexica como movimiento tenía que ser ligada al pasado libertador de los pueblos, también carrillo puerto debió ser unido a los indios a los que liberaría.

Uno de los ejemplos que encontramos dentro de la literatura sobre la construcción de la imagen de Carrillo Puerto como el libertador del pueblo maya se encuentra en la novela La Tierra Ensangrentada de Antonio Magaña Esquivel, esta novela es ya una muestra de la memoria que gira en torno a Carillo Puerto, ya que se le presentan sus nexos con la raza maya a la que l defendía, no por medio de su sangre pero si por medio del sufrimiento y del trabajo.
El escritor crea un cumulo de personajes que en la novela moldearan la figura del revolucionario, como el personaje de su amiga india a la que él llamaba X´batab y que en la novela quien le enseña la lengua maya, agregando el escritor que él “parecía haber heredado el secreto de la tierra[2]”.

Como se ha dicho anteriormente, la memoria es la experiencia y lo que consideramos la realidad, en los primeros capítulos de la novela se muestra la figura de Felipe Carrillo como un luchador, como un defensor del pueblo maya, pero marcan la experiencia como una parte importante del desarrollo de la personalidad. Lo hacen cercano al maya, los mayas lo conocen, pero como se argumenta en la novela, el no conoce bien a los mayas, por ese motivo un trabajador que escapa de una hacienda le relata las desgracias, la desolación y tortura que los mayas viven bajo el yugo de los hacendados. Es en este momento cuando el escritor quiere que entendamos que el héroe vio al oprimido, vio las huellas de la tortura, los ojos que vieron la muerte[3].

La novela es una muestra de la memoria que nos construimos y que deseamos esté en los demás. Carrillo Puerto es entonado como el hombre que tiene los ideales de la revolución, es la imagen del libertador. El pueblo obtiene un héroe que es identificado y aceptado como el que lucha en contra de los ricos y a favor de los pobres como en su momento lo fueron Zapata y Villa en el imaginario popular.[4]

Las ligas de resistencia

Las Ligas de Resistencia permitieron conservar las luchas por ideales socialistas, otras tantas se debilitaron, pero no desaparecieron. Estos grupos organizados  animaron la vida política y cultural de sus respectivos pueblos, algunas de ellas al expedirse la ley de educación racionalista denunciaron el incumplimiento de la misma por los profesores de sus hijos y, en los álgidos momentos de la política local, fueron los bastiones de defensa de los derechos de los ciudadanos yucatecos, motivo que animó la animadversión de quienes no congeniaban con los planes del gobierno socialista de Yucatán.

Ejemplo de lo anterior son Acrelio Carrillo, secretario de la Liga de Resistencia de pequeños y medianos productores de henequén, y  Benigno Mendoza, tesorero de la Liga de Yaxcabá, que relataba a sus hijos y nietos como él y sus compañeros se escabullían en la oscuridad de la noche por los montes del poblado para no ser visto por los liberales y cumplir así lo dispuesto  por la Liga Central.

La inauguración del "Teatro Social"

La obra de Felipe Carrillo Puerto ha sido abordada, primordialmente, desde los estudios de historia política y, en fechas más recientes, desde la historia social. Dentro de estos estudios las Ligas de Resistencia han sido parte fundamental para comprender el desarrollo de la política y los juegos del poder, pero se ha descuidado un tanto la función de las mismas en el plano de la educación y la cultura. Tierra es un claro ejemplo del alcance de las políticas culturales que Carrillo Puerto y sus colaboradores emprendieron.

Un hecho significativo durante la gestión de Felipe Carrillo fue la inauguración del "Teatro social", que sería un nuevo espacio en el proyecto de conferencias y encuentros que n propagaban los ideales socialistas. El discurso de inauguración del teatro señalaba su función, ser un espacio de diversión para los miembros del Partido Socialista del Sureste y ser parte importante de los triunfos del partido:

Para la Liga Central, es un gran acontecimiento éste. Hacía muchísimo tiempo que venía laborando para la construcción de un Teatro, a efecto de que todos los compañeros que perteneces al Partido Socialista del Sureste, vengan a él para divertirse y procurar un rato de amenidad a su vida, después de las labores arduas que tienen que desarrollar durante el día.
Para la Liga Centra de Resistencia, es de grandísima trascendencia esta noche, porque venimos a inaugurar un Teatro hecho por el H. Ayuntamiento de Mérida, por compañeros nuestros, así como un estanque que está a la disposición de todos ustedes para que unos vayan a él a ejercitarse en la natación y otros vengan aquí a aumentar sus conocimientos.
Queda, pues, en el nombre del proletariado, inaugurado el Teatro de la Liga, que será sin duda, la mejor escuela para los triunfos del socialismo.[5]

Fueron los espacios de disfrute y educación una parte importante en el gobierno de Felipe Carrillo Puerto.

La educación revolucionaria y la revista Tierra

El año de 1923, en su día primero de mayo, vio regocijarse al espíritu socialista yucateco, ya que nuevamente salía a circulación la emblemática revista Tierra, órgano de difusión de la liga central de resistencia. El primer número, en la tercera etapa de la publicación, principia su andar diciendo que:

Tierra aparece de nuevo en el estadio del Partido Socialista del Sureste, con los mismos bríos y esperanzas de ayer, con el mismo entusiasmo del pasado, a ser el paladín de la buena causa, el abanderado de la doctrina roja.
Al iniciar esta nueva etapa piensa con los oprimidos que el socialismo no puede morir por que lleva savia eterna de humanidad en las venas, como que es la ingente savia de las mayorías, la voluntad del pueblo de Nachi-Cocom, de nuestro querido pueblo que rotura el campo, corta el verde henequenal, mueve el taller, levanta el muro, bate el martillo del proletariado, y en una palabra, edifica la colmena futura n donde no haya zánganos y todos sean laboriosos y felices.

La orientación es clara en la revista, auspiciada por el Departamento de Cultura de la Liga Central de Resistencia dirigido por el profesor Edmundo Bolio. La intención es publicar en sus páginas todo lo referente y relevante sobre el pensamiento socialista, teniendo así un contenido político, pero no por ello descuidando la cultura y la educación. A lo largo de la revista el tema educativo fue tratado constantemente, mostrando el alcance cultural del proyecto emprendido por Felipe Carrillo Puerto y sus colaboradores.

David Vivas publicó en el número tres de la revista el artículo “Huertas escolares”, donde se alegraba de la instauración de estas en las escuelas primarias yucatecas, en opinión de Vivas las huertas escolares resultan de suma importancia porque:

El ingente deseo de aumentar y mejorar nuestra producción agrícola, palpita desde hace largo tiempo en los corazones yucatecos y huelga decir que además de estos nobilísimos órganos, tenemos otros que con más vehemencia  reclaman, para llenar debidamente sus funciones, el mayor incremento del cultivo de la tierra.
La educación en la huerta, incluida en la propuesta racionalista, encuentra en las páginas de TIerra uno de los medios más eficaces de propaganda y de justificación de su aplicación, que a ojos de los profesores revolucionarios lograría subsanar muchas de las carencias alimentarias y de producción de Yucatán. En pocas palabras, la educación fue considerada como un factor clave en la consecución de los proyectos revolucionarios.

La concepción de enseñanza  revolucionaria se hace evidente con una colaboración especial de Fernando Gamboa Berzunza para la revista, titulada “Pedagogía Revolucionaria”. El texto señala que la mejor forma de evaluar los resultados de la escuela no se encuentra en los exámenes y sí en la vida posterior a las aulas, ya que la aplicación del conocimiento obtenido y la práctica de valores enseñados deberán ser visibles en el entorno social. El autor argumenta que muchos de los males tienen su origen en la:

Escuela que tolera la pasividad material del conjunto; que alienta un verbalismo avasallador y que causa el tan conocido surmenage intelectual, de momento; provoca un desarrollo intelectual exótico para la vida real, cuando no una hipertrofia cerebral en aquellos infelices a quienes pide lo que nunca pueden dar.

La educación práctica, activa y ligada a la vida cotidiana del estudiante es aquella que, en pensamiento del autor, puede sacar adelante a la sociedad del estado en el que se encuentra. La propuesta principal es lograr hacer del estudiante un individuo con iniciativa y acción, logrando tener actividades que armonicen con “el desenvolvimiento integral de la naturaleza humana”. En resumen la buena enseñanza debía tener tres elementos indispensables: el primero que la técnica escolar se voltee de raíz, el segundo que el programa de estudios deje de construir los problemas de aprendizaje desde lo abstracto y como tercer punto el profesor debe dejar de ser un almacenador de conocimiento para pasar a ser un guía y observador.

Esta preocupación, por hacer de la enseñanza un proceso activo, se vio reforzada con la creación de talleres en las escuelas, de huertas escolares y la creación de bibliotecas en las poblaciones, sobre lo último se publico en el número 5 de la revista un reporte sobre las bibliotecas públicas yucatecas, donde decía que “El Gobierno de Yucatán, consciente de su deber de educar y redimir al pueblo, ha establecido y regado por doquiera libros y bibliotecas populares que cada día se acrecientan, tomando incremento sobre todo entre el elemento obrero que, al agremiarse, lo primero en que piensa es en la biblioteca de la sociedad naciente.”

Esta iniciativa tuvo como respaldo el interés político, pero ante todo el cultural y educativo, señalando que los libros “aumentan nuestros conocimientos y estimulan nuestra actividad, comunicándole motivos e intereses nuevos y transmitiendo valores que actúen sobre la voluntad y la conducta”. La lectura pasa de ser, según la cita anterior, un mero acto de hacernos de nuevos conocimientos, ayudando ahora a generar motivos e interés que en lo ideal traen como resultados acciones de progreso.

La educación revolucionaria era considerada como aquella que diera lugar al movimiento, al cambio y lograra desposeer al hombre de las ataduras de la mente, de la inactividad. La integración del país, la salida del estancamiento económico y la inestabilidad social que se vivía en algunos sectores solo podría ser solucionada por la correcta orientación de la sociedad.

Es fácil notar que las propuestas educativas de los artículos de Tierra fueron un punto de apoyo a las políticas de Carrillo Puerto, en cada una de ellas es visible el afán trasformador de la Revolución y sobre todo del constante análisis de las labores del docente y sus medios de enseñanza. Las preocupaciones educativas del magisterio yucateco tuvieron en la páginas de la revista un medio importante de difusión y seguramente ayudaron a despejar no pocas mentes preocupadas por hacer de su enseñanza parte del progreso revolucionario.

Reacciones al asesinato de Felipe Carrillo Puerto

El asesinato de Felipe Carrillo Puerto, sucedido el 3 de enero de 1924, es uno de los eventos que marcaron las primeras décadas del siglo XX en México.[6] Las condiciones bajo las cuales se dio la muerte del gobernador de Yucatán siempre han sido señaladas como evidencia de haber sido un asesinato planeado con alevosía y ventaja. Las reacciones no se dejaron esperar, primeramente los campesinos y miembros de las ligas de resistencia de algunos poblados del estado protagonizaron episodios violentos al enterarse de la situación.
Cuando la noticia salió de las fronteras de nuestro estado se unieron a la condena de los hechos Ayuntamientos de todas partes de la República, miembros del Congreso externaron su inconformidad y no fueron pocos los que protestaron en contra de los sucesos en Yucatán, que no incluían únicamente la muerte de Carrillo y, para la gran mayoría de los indignados con la muerte del líder socialista, representaban un acto en contra de la Revolución. Entre los que protestaron en contra del asesinato se encontraba Plutarco Elías Calles, quien a finales de 1924 iniciaría su mandato como presidente de México.

Las protestas en contra del asesinato de Felipe Carrillo llegaron desde el extranjero, una de ellas la realizó D. H. Dubrowsky, representante de la Cruz Roja Rusa en América, con sede en Nueva York.  Felpe Carrillo Puerto entabló una relación estrecha con Dubrowsky invitándolo en el año de 1922 al evento en el cual asumiría el cargo de gobernador de Yucatán, el representante ruso aceptó gustosamente.

Estas fueron algunas de las reacciones al asesinato del líder socialista yucateco:

TELEGRAMA DEL GENERAL CALLES A LA CONFEDERACIÓN REGIONAL OBRERA MEXICANA
"San Luis Potosí, enero 5.- Comité Central de la C.R.O.M.- México.
"Acabo de recibir un mensaje que de Nueva York me dirige el señor Tomás Castellanos Acevedo, representante de la península de Yucatán en los Estados unidos, y el cual dice: "Noticias oficiales completamente fidedignas, procedentes de Veracruz, me informan que el gobernador de Yucatán, señor Felipe Carrillo Puerto y sus compañeros presos en la Penitenciaria de Mérida, por las fuerzas federales sublevadas en combinación con los elementos reaccionarios que traicionaron al supremo Gobierno, han sido abominablemente asesinados por el traidor Ricardez Broca, vil instrumento de los elementos reaccionarios que actualmente están en posesión del Gobierno de Yucatán, creyendo que con este crimen inaudito, haciendo desaparecer al apóstol Carrillo Puertp, se librarían de todas las responsabilidades que pesan sobre ellos y que sguramnete se harán efectivas dentro de muy poco tiempo.
     "La muerte de Felipe Carrillo Puerto cubre de luto en toda la República a las clases humildes y trabajadoras, de que fue siempre valiente defensor toda su vida y en toda clase de circunstancias, esperando ver que la justicia castigue indefectiblemente.- General, P. Elías Calles. J
PROTESTA DE UN GRAN LIDER RUSO
"Nueva york, vía Nuevo Laredo, Tamps., 8 de enero de 1924.- El brutal asesinato de Felipe Carrillo Puerto, por los contrarrevolucionarios, es una desesperado tentativa para esclavizar otra vez a las masas mexicanas, ha conmovido al mundo entero.
     "Las masas laborantes de todas partes están de luto por la muerte del estimable líder y querido amigo de los obreros y campesinos mexicanos, herido cobardemente por la mano de los enemigos de la República en los momentos en que su utilidad era mayor y constituían una esperanza más grande.
Los obreros y campesinos mexicanos contestarían a este asesinato aplastando a la contrarrevolución.
     "¡Felipe Carrillo ha muerto, viva Felipe Carrillo!"
D.H. Dubrowsky[7]

Conclusiones
La vida de Felipe Carrillo Puerto se encuentra permeada por diversas interpretaciones de su accionar político, de manera que unos lo verán como autoritario y otros más lo verán como un ejemplo de líder político apegado al ideal revolucionario. Ante esta diversidad de acercamientos a su figura se debe realizar un minucioso análisis, privado de aquellos ideales ya forjados por nuestra memoria, ello nos ayudará a notar que la labor de Carrillo Puerto, polémica como la de otros tantos personajes, tiene muchos más pasajes de ecuanimidad e interés social que cualquier otro.

Sus acciones en el campo de la educación, en general de la cultura, aunados a los vaivenes políticos que le toco vivir son indicio de una fuerte política de conciliación con los grupos antagónicos a los que se enfrentó, dando como resultado un gobierno, que si bien se mostró intolerante ante algunas expresiones, intentó en todo momento hacer de la Revolución, a la luz del socialismo, una realidad en Yucatán.


[1] Citado en: Cetina Sierra, José Adonay. Felipe Carrillo Puerto: Demócrata, Líder, Maestro, Hermano. Mérida, Talleres Gráficos del Sudeste, 1983, p.22.
[2] -Magaña Esquivel, Antonio. La Tierra Enrojecida. Mérida, SEGEY, 2009, p. 50.
[3] Magaña, 2009, pp. 55-61.
[4] Benjamin, Thomas. La Revolución Mexicana: Memoria, Mito e Historia. México, Taurus, 2003, pp. 83-84.
[5] Los lunes rejos, número 1, enero de 1923. Mérida, El porvenir, 1923.
[6] El asesinato sucedió durante la rebelión de Adolfo de la Huerta, los efectos en Yucatán no se dejaron esperar y por conducto de Hermenegildo Rodríguez y Juan Ricardez Broca principió la persecución de los simpatizantes a Felipe Carrillo Puerto culminando en su captura y muerte.
[7] El asesinato de Carrillo Puerto (discursos y artículos en elogio del ilustre mártir, y protesta contra sus infames asesinos). México, 1924. Biblioteca Crescencio Carrillo y Ancona, Centro de Apoyo a la Investigación Histórica de Yucatán.


*El escrito fue presentado como como conferencia en el aniversario del Centro Universitario Felipe Carrillo Puerto de la ciudad de Mérida, Yucatán. Es síntesis de otros escritos.

viernes, 4 de enero de 2013

Biblioteca para la memoria

Joed Amílcar Peña Alcocer en PorEsto!, 29 de diciembre de 2012.

Olvido, palabra temida por los individuos y que los desprovee de su ser, alejándolos del autoconocimiento y su capacidad de presentarse ante los otros como seres genuinos, originales y poseedores de historia. La pérdida de la conciencia del ser nos autoexcluye de la historia, situación nada feliz ya que es, en el pasado, donde se hunden las raíces de la identidad.

Si de manera individual el olvido es pernicioso, de manera colectiva lo es aún más. Resulta entonces que en conjunto, en sociedad, tenemos la necesidad de recordar, de encontrar patrones comunes con los demás y, al mismo tiempo, ver en ellos elementos distintivos. Olvidar es un temor comunal, recordar es una necesidad social. Cuando recordamos retornamos a aquello que fue y nos hacer ser en el presente, memoria e historia tienen un vínculo estrecho, de una vamos a la otra y entre las dos se hace la identidad.


La memoria, como archivo, fue el primer eslabón en la cadena de salvaguardar memoria e historia, pronto se llegó a notar su limitada capacidad de registro, se buscó una alternativa menos variable, que tendiera menos al olvido. En los archivos y bibliotecas se vio la solución, su origen nos habla de los deseos de no olvidar. La función de la biblioteca es social, su estrecha relación con la memoria de las sociedades e interpretación de su historia la coloca como un punto de convergencia del proceso educativo y cultural. El surgimiento de bibliotecas modelo, el rescate de acervos bibliográficos particulares, la creación de bibliotecas virtuales y una profusa bibliografía han marcado el último año en México, y es signo de la preocupación de nuestra sociedad por la conservación de la memoria. Yucatán ha abonado a este esfuerzo la Biblioteca Yucatanense y la Biblioteca Virtual de Yucatán.

El notorio cúmulo de patrimonio documental yucateco (documentos que, dadas su rareza, escasez y valor cultural, son bien de todo yucateco), nos pone ante dos dilemas: 1) crear instituciones especializadas para el resguardo, gestión y difusión de los documentos; 2) atender con diligencia y responsabilidad la investigación de la historia peninsular. Es indispensable la existencia de bibliotecas especializadas que acojan estos acervos.

La Biblioteca Yucatanense, hasta hace unos meses Centro de Apoyo a la Investigación Histórica de Yucatán, al ser inaugurada el pasado 15 de agosto, ha venido a subsanar muchas de las carencias en materia de conservación documental. Vale la pena recordar las palabras dichas, en el mes de junio de 1939, por Alfredo Barrera Vázquez: “Nuestro afán es hacer de nuestra Biblioteca la mejor del mundo en cuanto a impresos yucatecos y, sinceramente, creemos que lo estamos logrando. Pero es nuestro más vivo deseo que no siga el mismo fin que han tenido, desgraciadamente, otras”.

Las palabras del Dr. Barrera fueron dichas durante una conferencia sobre la Biblioteca Crescencio Carrillo y Ancona del Museo Arqueológico e Histórico de Yucatán, ilustre antecesora de la Biblioteca Yucatanense, demostrando que de antaño las bibliotecas en Yucatán han tenido un papel de importancia. Bajo esa misma tónica, la Biblioteca Yucatanense se perfila como referente indiscutible sobre impresos y manuscritos yucatecos, agregando con el Fondo Audiovisual importantes colecciones fotográficas, así como documentos sonoros gracias a su relación con la Fonoteca Nacional.

La heterogeneidad de materiales y soportes documentales, todos ellos contenidos en cuatro áreas (Biblioteca Crescencio Carrillo y Ancona, Fondo reservado, Hemeroteca José María Pino Suárez y Fondo Audiovisual) representan un desafío en su organización, pero de manera especial en el préstamo de servicios. La diversidad de cada uno de los acervos amplía el espectro de usuarios, pudiendo recibir al mismo tiempo a un investigador o un estudiante de secundaria, ante ello se busca que los servicios prestados puedan ser asequibles y democráticos a todos ellos.

El panorama de la Biblioteca Yucatanense pinta positivo, de unos años al día de hoy podemos constatar que han mejorado notoriamente las condiciones de resguardo de los documentos, no obstante no debemos caer en el error de pensar haber alcanzado ya la cumbre más alta. Las bibliotecas sucumben por dejar de presentarse como útiles a la sociedad que las acoge o por no saber adaptarse a las necesidades de su tiempo, en ambos casos el factor humano es de importancia, los que trabajan al interior de ellas deben saber traducir las exigencias de la sociedad en mejor préstamo de servicios, gestión más puntual de colecciones e implementación de nuevas tecnologías.

Los retos han aumentado y no podemos dar un paso de costado, debemos encontrar en ellos un impulso que haga aumentar nuestro deseo de hacer próxima la Biblioteca Yucatanense a todos, de preservar del olvido la memoria yucatanense.



miércoles, 2 de enero de 2013

Documentos mayas en la Biblioteca Yucatanense

Joed Amílcar Peña Alcocer en PorEsto!, 19 de diciembre de 2012.

El rescate de las lenguas originarias mexicanas, entre ellas el maya yucateco, ha consumido el esfuerzo de un gran número de académicos e intelectuales, así como numerosas propuestas de ciudadanos comprometidos con la pervivencia de nuestras raíces culturales.

El estudio de la lengua maya durante el proceso de colonización y el Virreinato dejó una importante cantidad de escritos sobre gramática. Ya en el México independiente las lenguas originarias fueron objeto de estudio, crítica e incluso rechazo.

Resulta de vital importancia emprender el rescate de estas lenguas; en el caso del maya se ha estimado que al actual ritmo de su abandono en poco más de tres generaciones caerá en un desuso casi total. Ante este panorama el estudio y rescate de esta importante lengua es apremiante y sobre todo la divulgación de las nuevas investigaciones y literatura, así como de aquellas fuentes históricas que nos dan un claro panorama del desarrollo de su desarrollo.

Es importante señalar que algunas fuentes primordiales sobre el tema se resguardan en instituciones extranjeras, tal es el caso de El vocabulario muy copioso de la lengua española e maya de Yucatán, escrito por fray Alonso de Solana que está en propiedad de la Biblioteca de la Hispanic Society of America junto con documentos similares de otras lenguas y regiones mexicanas. La Biblioteca Newberry de Chicago, en la colección Ayer, resguarda Relación de las entradas que hice a la conversión de los gentiles itzáes y cehaches de fray Andrés de Avendaño y Loyola, fechado en la ciudad de Mérida el día 6 de abril de 1696.
Los ejemplos anteriores deben hacer un llamado a nuestra conciencia sobre la riqueza patrimonial yucateca, en general mexicana, que por diversos motivos ha llegado al extranjero, coadyuvando a fijar nuestra mirada en aquello que aún poseemos y necesita de nuestra atención para su conservación.

Siguiendo firme a sus objetivos, socializar y difundir el patrimonio documental yucateco, la Biblioteca Yucatanense ha emprendido la labor de poner a disposición de todos los ciudadanos de México y el mundo una amplia gama de documentos en idioma maya, así como numerosos tratados y estudios que en los siglos XIX y XX sobre esta rica cultura se escribieron.

Este esfuerzo pone de manifiesto el tránsito histórico de los estudios lingüísticos, filológicos e históricos realizados en Yucatán, así como la presencia de le lengua maya en todo momento de nuestra historia. Representa una amplia contribución para los interesados en los estudios sobre la cultura maya yucateca, sirve también como una pequeña muestra de la riqueza de los fondos de las instituciones documentales yucatecas, como es el caso de la Biblioteca Yucatanense.

Los documentos mayas ahora están a disposición de todos. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la Biblioteca Yucatanense posee una de las más importantes colecciones de documentos mayas y que al día de hoy incluso están disponibles en la red a través de la Biblioteca Virtual de Yucatán. Entre algunos de sus tesoros podemos mencionar manuscritos como los “Documentos de la estancia Concepción de Chí” fechados entre 1626-1877, “Los testamentos de Ixil” fechados entre 1765-1798, numerosas cartas escritas en maya relativas a la Guerra de Castas de puño y letra de algunos de los más famosos sublevados; se han puesto en línea importantes diccionarios como el Diccionario en lengua maya de Juan Pío Pérez o el Diccionario maya Cordemex y documentos como “Relación de arbitrariedades cometidas en Chichén Itzá por Edward H. Thompson” escrito y publicado en la prensa por Teoberto Maler, se sabe que de este documento mecanuscrito existen otras copias pero el que posee la Biblioteca Yucatanense no se menciona en la bibliografía sobre el tema.

Notificación de un censo en el poblado de Muxubku



Diccionario de la lengua maya de Juan Pio Pérez

Como se podrá notar, la riqueza de los documentos puestos en línea es elocuente del gran salto en la preservación y difusión del material maya, o de tema maya, resguardado en la Biblioteca Yucatanense. Acompañan a los documentos antes mencionados textos de Sol Ceh Moo, Jesús Amaro Gamboa, Briceida Cuevas y Feliciano Sánchez, por mencionar sólo a algunos de los más destacados literatos, quienes por medio de su obra han sabido dar una vitalidad sin precedentes a la literatura en lengua maya.

Todos los deseosos de leer la nueva narrativa maya encontrarán en la Biblioteca Yucatanense y en la Biblioteca Virtual de Yucatán generosas fuentes de donde abrevar de los textos ya clásicos, así como de aquellos que en los últimos años han hecho de la lengua maya una de las más importantes en todo el mundo. Se ha puesto así el primer eslabón de una cadena que crecerá conforme estas obras sean consultadas por los yucatecos, pues primordialmente este esfuerzo busca ahondar más en el conocimiento de nuestra cultura.

Los testamentos de Ixil


Cartas de la Guerra de Castas