martes, 9 de octubre de 2012

Por el Primer Congreso de Bibliotecología en Yucatán

Joed Amílcar Peña Alcocer en PorEsto!, 9 de septiembre de 2012.


En Yucatán, la ciencia de las bibliotecas ha sido atendida desde hace muchos años, pues se reconoce la importancia de la normalización de los procesos de descripción, catalogación y clasificación, elementos distintivos de la bibliotecología que, a su vez, constituyen una ayuda imprescindible en todo proceso de investigación.

Alfredo Barrera Vásquez, Mireya Priego de Arjona y Antonio Canto López a través del Boletín de bibliografía yucateca sentaron las bases de la investigación bibliográfica en el marco de la inauguración de importantes acervos bibliográficos como la Biblioteca Crescencio Carrillo y Ancona del Museo Arqueológico de Yucatán.

En la Universidad de Yucatán, Rodolfo Ruz Menéndez fundó en el año de 1956 el Departamento de Bibliotecas y ocupó el cargo de director de la Biblioteca Central Universitaria hasta 1987. Un año después de fundar el Departamento de Bibliotecas de la Universidad participó en la fundación de la Asociación de Bibliotecarios de Institutos de Enseñanza Superior.

Es importante hacer hincapié en la relación entre la investigación y los proyectos de desarrollo bibliotecológico, es decir, aquellos productos o proyectos que son implementados a raíz de la investigación, como lo fueron la Biblioteca Crescencio Carrillo y el Departamento de Bibliotecas de la Universidad.

Los Barrera Vásquez, Priego de Arjona, Canto López y Ruz Menéndez hicieron investigación y gestión de bibliotecas en consonancia con las necesidades de su época y procuraron superar los paradigmas de las bibliotecas yucatecas de la primera mitad del siglo XX.

Al día de hoy, por diversas situaciones, sigue imperando una perspectiva tradicional administrativa sobre las bibliotecas. Si bien se han realizado esfuerzos como la Reunión de Bibliotecarios del Sureste no se han superado las perspectivas tradicionalistas sobre las bibliotecas, aunque se han incorporando temas nuevos que se orientan a la investigación sobre necesidades de información, pero ello no basta y nos percatamos de la necesidad de replantear los conceptos de biblioteca, usuarios, servicios e investigación aplicada a bibliotecas cuando observamos el desarrollo de la bibliotecología en países sudamericanos.
La bibliotecología como disciplina requiere de espacios de discusión, análisis y propuestas. Una ciencia no puede estar limitada a conservar presupuestos comúnmente aceptados, el cuestionar a sí misma posibilita el surgimiento de nuevos espacios de desarrollo académico e intelectual.

Debemos ser conscientes de la necesidad de aumentar el debate teórico sobre los alcances de la ciencia bibliotecológica, no limitándola a ser una simple ciencia de enumeración y administración. Debido a ello la Universidad de Oriente con sede en Valladolid, a través de su Maestría en Bibliotecología e Información (única en su tipo en el Sureste mexicano), en acertada decisión convoca al 1er Congreso de Bibliotecología para los días 15 y 16 de febrero del 2013. Una de las principales improntas del congreso es contribuir a la legitimación de la bibliotecología como una disciplina científica, una ciencia social y para poder hacerse de esas credenciales es necesario un debate teórico y metodológico.

“Entre fronteras difusas y compromiso social” es el título elegido para el congreso; muy adecuado si consideramos que el surgimiento de las TICS, la pronta expansión de la Internet, la publicación, el aumento de bibliotecas especializadas y las nuevas políticas en el manejo de la información han hecho se replantee el concepto de la bibliotecas, sus funciones y su papel en la sociedad del siglo XXI, es además un llamado al bibliotecario, que al día de hoy debe ser consciente de su papel como profesional de la información, para no huir del compromiso que tiene con la sociedad.

El Primer Congreso de Bibliotecología evidencia los deseos de las nuevas generaciones de bibliotecarios profesionales por superar los paradigmas que al día de hoy se tienen en Yucatán, así como señala la visión innovadora de las autoridades, encabezadas por el rector Carlos Bojórquez Urzaiz, de la Universidad de Oriente.


jueves, 4 de octubre de 2012

Libros libres y La Biblioteca Yucatanense

Joed Amílcar Peña Alcocer, en PorEsto!, 29 de septiembre de 2012.



La circulación de las ideas, el pensamiento del hombre y el conocimiento han sido objeto de restricciones. Los egipcios borraban nombres de sus inscripciones en piedra para propiciar el olvido; Galileo fue obligado a renunciar a sus teorías; textos de la Reforma luterana y calvinista fueron quemados; cientos de novelas se prohibieron por considerarlas inadecuadas, beligerantes o inmorales. La prohibición de que circulara el conocimiento y la inventiva del hombre vino acompañada de la prisión de los libros; las páginas y letras fueron enclaustradas en celdas, muchas veces destinadas a la hoguera. Las ideas no eran libres, los libros no eran libres.

Históricamente en Yucatán se han vivido experiencias de libertad de imprenta muy importantes: los Sanjuanistas hicieron buen uso de la imprenta en la década de 1810 a favor de las ideas emancipadoras, pero ello no evitó que entrado el siglo XIX se prohibiera la circulación de “escritos incómodos”, como Historia de la Guerra de Castas, de Apolinar García y García, que fue retirada de circulación por no ser del agrado de Crescencio Carrillo y Ancona.

La divulgación de las ideas tiene una estrecha relación con los libros, medio eficaz y amigable de poder hacernos de conocimiento. En el presente siglo, el XXI, aún existen mentes cerradas y obtusas que hacen todo cuanto pueden por evitar la libertad de pensamiento y expresión, situación que debe ser enérgicamente combatida. De manera afortunada se han desarrollado iniciativas que buscan contribuir al libre tránsito de las ideas y, por lo tanto, de los libros.

En la sociedad actual la información es poder; debido a ello, iniciativas internacionales como Libro Libre se han trasformado en detonadores de la lectura, la adquisición del conocimiento y hacer a la sociedad más consciente de la necesidad de estar informada. La iniciativa tiene como base fundamental reconocer que todo libro está hecho para ser leído y, cada libro, puede tener más de un lector. El “liberar libros” consiste en dejar en un lugar público el material bibliográfico, esperando que un potencial lector se haga de él y después nuevamente lo ponga en libertad.

Esta sencilla actividad tiene una estrecha relación con las leyes de Ranganathan (matemático y bibliotecario indio) que dicen: el libro está para ser leído, a cada libro su lector y a cada lector su libro. Estas tres leyes, de cinco existentes, marcan el camino inequívoco de la relación que debe existir entre los libros y la sociedad.

Las dos últimas leyes nos dicen: hay que ahorrar tiempo al lector y la biblioteca es un organismo en crecimiento. La biblioteca, como centro de información, es uno de los eslabones más importantes en los procesos educativos, culturales y sociales, su deber se sitúa en dimensiones más grandes que el simple resguardo de documentos.

La Biblioteca Yucatanense, una de las instituciones documentales más importantes del Sureste, ha hecho suya la causa de la libertad de la información. La Biblioteca Virtual de Yucatán, que pone a disposición de los usuarios más de 400,000 imágenes de documentos, es una prueba irrefutable de ello. A su vez, en colaboración con Bibliotecarios del Sureste y su estrecha relación con la Maestría en Bibliotecología de la UNO, participó el pasado viernes 28 de septiembre en la actividad de liberación de libros, demostrando que los compromisos de los bibliotecarios y bibliotecas yucatecas están orientados a servir a la sociedad.

La participación de la Biblioteca Yucatanense en este evento es significativa, reconoce la importancia de acercar los libros a la sociedad y se posiciona como un referente en los procesos de democratizar el acceso a la información. Esperemos muchas más bibliotecas se sumen a actividades donde se explote la función social de las bibliotecas, en ello los bibliotecarios juegan un papel de suma importancia.

Seguros estamos que actividades como hacer Libros Libres contribuirán a situar a las bibliotecas, los bibliotecarios y la lectura en el preponderante sitio que les corresponde y muchas veces se les ha negado. A cada libro su lector y a cada lector su libro.

martes, 18 de septiembre de 2012

Una función de box prohibida





Joed Peña Alcocer en PorEsto!, 21 de mayo de 2012.


Entre las más representativas reformas emprendidas en Yucatán a la llegada de Salvador Alvarado se encuentran la liberación de la mano de obra en las haciendas, la regulación del mercado henequero, la ley de escuelas rurales y la reforma a la práctica de la prostitución. Pero no fueron las únicas.

Algunas de las nuevas disposiciones no fueron bien aceptadas. Tal fue el caso de la ley seca -que propició el surgimiento de expendios de venta clandestina de bebidas alcohólicas-, la supresión de las peleas de gallos y las corridas, la persecución de los juegos de azar y otras tantas que darían al traste con negocios y diversiones.

En la época de Alvarado se fomentó el deporte, dando a la juventud una actividad de esparcimiento que la ayudaría a mejorar sus facultades físicas, morales e incluso las de orden intelectual. Sin embargo, esto no evitó que, en el mes de febrero de 1918, fueran prohibidas las funciones de box. Poco tiempo después, el africano Charles B. Ceres procuró dar una función boxística y atlética para el público meridano, solicitando al ayuntamiento los permisos para realizarla en el Circo-Teatro Yucateco. Ofrecemos al lector la solicitud realizada por el pugilista y la respuesta del ayuntamiento a su petición.


Charles B. Ceres solicita permiso para realizar una exhibición de box en el Circo Teatro Yucateco, 22 de marzo de 1922. Fondo Reservado, Centro de Apoyo a la Investigación Histórica de Yucatán.



C. Presidente del
H. Ayuntamiento.

CHARLES B. CERES, natural de Moreka (África), mayor de edad legal y de tránsito por esta Capital, ante Ud. respetuosamente expone:

Que habiendo arribado a esta Capital con objeto de dar unas exhibiciones deportivas, entre ellas de Boxeo, y habiéndose con sorpresa encontrado que dicho deporte no está permitido por las Autoridades de este lugar ignorando el que suscribe el motivo, toda vez que en todas las demás naciones altamente civilizadas dicho Deporte, no tan sólo está permitido sino fomentado con entusiasmo por los principales miembros de la Administración, tanto en Europa como en América, inclusive en la Capital de la República Mexicana, así como en la Isla de Cuba, punto éste en que por espacio de un breve tiempo sin motivo justificado fue suspendido dicho Deporte, y cuya disposición afortunadamente al ser reconsiderada acertadamente se revocó [...] habiéndose organizado para el efecto un Campeonato Nacional de Box con premio para los Sportmans vencedores, a fin de estimular en el deporte moral y altamente viril a la juventud con el propósito de apartarla de los centros del vicio encauzándolos en el sendero del atletismo, para conseguir así el formar hombres útiles, capaces para salvaguardia de la sociedad y de su Patria.

...

A Usted, C. Presidente ocurre el suscrito para que en apoyo de lo expuesto se sirva poner su poderosa ayuda ante el H. Cuerpo que tan acertadamente preside para que se digne conceder al recurrente el permiso respectivo para organizar sin gravamen alguno, una Fiesta Deportiva en el Circo Teatro Yucateco, con objeto de arbitrarme recursos de los que carezco, para poder salir de esta población extranjera para mí y en la cual carezco hasta de los más indispensables medios de subsistencia para la vida, por no ser este lugar centro Deportivo en que pueda sostenerme con la profesión de Boxeador [...].
La que espero sea acogida favorablemente por el H. Cuerpo Edilicio dados los nobles sentimientos y elevado grado de cultura de sus dignos miembros a quienes les protesto mi más alta consideración y respetos.

Mérida, marzo 22 de 1922
Charles B. Ceres

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Mérida, 27 de marzo de 1922
A los comisionado de policía y de Espectáculos para que se sirvan emitir dictamen.
El Presidente
A .Gual García

El Srio. de la Admon. Mpal.
Wilfrido Burgos
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AYUNTAMIENTO

Los Comisionados de Policía y Espectáculos que suscriben encargados de emitir dictamen en este expediente dicen: que el C. Charles B. Ceres, pide se le otorgue la concesión correspondiente para dar una fiesta deportiva en el "Circo Teatro Yucateco" de esta Ciudad, consistente en exhibiciones de box y de lucha greco-romana, sin cobrársele el impuesto municipal correspondiente, con objeto de arbitrarse recursos con motivo de las malas condiciones) económicas en que se encuentra [...].

En tal virtud, sometemos a deliberación de ese H, Cuerpo, el siguiente punto de acuerdo:
"Dígase al C. Charles B. Ceres que no ha lugar a su solicitud de fecha 22 del corriente en que pide permiso para dar, libre del pago de contribuciones municipales, una fiesta deportiva en el "Circo Teatro Yucateco" de esta Ciudad, consistente en espectáculos de box y lucha greco-romana, por oponerse a su pretensión, el Decreto número 29 de fecha 20 de febrero de 1918, y al artículo 82 de la Constitución Política del Estado.

...

Sala de comisiones, Mérida, 31 de marzo de 1922.
El Comisionado de Espectáculos.
Gregorio Castillo Azcorra
El Comisionado de Policía
S. Méndez Gil


Nota: Tesoros de la Biblioteca Virtual de Yucatán No. 45